Internacional

Ante el posible regreso de Evo, una orden de aprensión

Escrito por Armando Lopez

Buenos Aires, Argentina. – (Agencias) Desde su llegada a Argentina procedente de México, Evo Morales ha realizado intensa actividad ante los comicios de su #PatriaGrande, como él se refiere a Bolivia. Morales ha declarado, en su primera aparición ante la prensa, que está “motivado” y convencido de que el Movimiento al Socialismo (MAS), que el liderea, volverá al poder en Bolivia.

En medio de acusaciones de golpe de Estado contra el Gobierno de Áñez, que asumió a su partida, el pasado 10 de noviembre, Morales dijo que “si plantean elecciones libres, que me dejen entrar a Bolivia. No voy a ser candidato en estas elecciones, pero tengo derecho a hacer política”.

Las cosas en Bolivia no parecen calmarse. Hoy, dos fiscales de Cochabamba ha girado instrucciones para que sea aprendido el exmandatario, lo que parece más una respuesta al temor, fundado, del posible regreso de Evo a Bolivia, o, al menos, del triunfo del MAS. Coartándole sus derechos políticos, los cuales mantiene en calidad de ciudadano boliviano.

La renuncia a la presidencia por parte de Evo Morales se realizó ante la presión de las Fuerzas Armadas de Bolivia, lo que sin duda se convirtió en un golpe de Estado. Después de la elecciones del pasado 20 de octubre, y ante las sospechas que levantó la suspensión de la votación en la noche del domingo, las fuerzas opositoras de extrema derecha, aprovechando la movilización social en contra del resultado, asumió el liderazgo del descontento social, desplazando a Carlos Mesa y a su partido, y emergiendo una figura obscura desde la extrema derecha católica, Luis Camacho.

Luis Camacho y Carlos Mesa (de izq. a der.)

Después de su renuncia, Morales se fue a Cochabamba, su lugar de origen, en la región cocacolera de Chapare, para desde ahí, volar a México, país que le brindo asilo. Después de un mes en ese país, Morales se trasladó a Argentina, lugar a donde había sido invitado por Alberto Fernández, quien es miembro junto con Evo Morales del Grupo Puebla.

Alberto Fernández

Solo faltaba que asumiera el cargo, cosa que sucedió la semana pasada. Morales está en calidad de refugiado, lo que, según la normatividad aplicable, no puede hacer ninguna declaración política, sin embargo, las medidas han sido bastante laxas.

Las muestras de apoyo de los argentinos se han producido en cada momento, a las que se suman permanentemente los de la comunidad boliviana en Buenos Aires. El sábado pasado, Morales se subió a la azotea de la casa que lo aloja en Liniers, centro de la comunidad boliviana en la capital del país, para saludar a los seguidores que lo esperaban en la calle.  

Evo Morales (al frente) y Alberto Fernández (atrás de corbata azul)

Morales se reunió, el domingo, con los representantes del MAS para prepara la campaña electoral, posteriormente se reunió con Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner para almorzar, de quienes dijo recibió “consejos”, para darse por la noche tiempo para jugar un partido de futbol con el ministro de Deportes, Matías Lammens. Y el martes, finalmente habló con la prensa.

El expresidente dijo que tenía la obligación “de informar la verdad, he llegado a México triste, destrozado, y hace una semana que estoy en Argentina y empiezo a recuperarme, envalentonado, motivado. Estoy convencido de que vamos a ganar nuevamente las elecciones nacionales”.

Después, habló sobre el cambio de país para su refugio, lo vinculó con la buena relación que tiene con Fernández, la cercanía geográfica con Bolivia y el volumen de conciudadanos por la diáspora boliviana en Argentina. De acuerdo con el último censo de 2010, se encuentran en este país unos 350,000 bolivianos, el 19% de los extranjeros en Argentina. Sin embargo, las asociaciones de la comunidad suman entre uno y dos millones de bolivianos que viven y trabajan en Argentina.

Jeanine Áñez

El expresidente dijo que espera que las elecciones en su país, convocadas por el autoproclamado Gobierno de Añez, sean “libres, sanas y transparentes”. Reiteró que no será candidato, pero pidió a cambio que lo dejen regresar a Bolivia “para hacer política”.

Dijo, “no sé en qué tiempo tendré garantías para ingresar. No tengo miedo de la detención. Ahora voy a acompañar al candidato o a la candidata para ganar las elecciones. He tenido reuniones con dirigentes bolivianos en Argentina, mi deseo es aportar al proceso de cambio”. No aclaro la forma que usara para ingresar a su país, ya que dos fiscales han levantado una orden de aprensión por supuestos actos de terrorismo, ni si se mudará a la provincia de Salta, colindante con la frontera de Bolivia.

La acusación se basa en una supuesta grabación de una conversación telefónica de Evo Morales con dirigentes del MAS, donde les pide bloquear las principales carreteras e impedir la llegada de alimentos y combustible. Desde el mismo momento en que se hicieron publicas las supuestas grabaciones, Evo Morales las califico de “montaje”. A través de su cuenta de Twitter Morles escribió “a los movimientos sociales que luchan por la vida y la democracia, la Fiscalía les inicia investigaciones de oficio con montajes, pruebas sembradas y grabaciones manipuladas, pero para 30 hermanos asesinados en Bolivia a bala, no hay investigación, responsables o detenidos”.

Sobre el nombre del posible candidato del MAS a la presidencia de Bolivia, Morales comentó que hay “muchos líderes jóvenes, en el campo, también en las ciudades”. Y agregó “vamos a buscar un candidato unitario y lo acompañaremos. Vamos a discutir quien puede garantizar el voto duro de los indígenas y también el de la clase media y el sector empresarial”. Por lo pronto, la campaña electoral boliviana se ha trasladado a Argentina.

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Armando Lopez

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