Editorial

Charles Bukowski Factótum (Literatura a las Rocas).

Escrito por Redacción

Manu Hemingway.

Un problema con callejón sin salida, una invención literaria con contenido vivo alimentado por los diálogos de sus protagonistas, una muestra de un pétalo marchito regado por un vino añejo y vetusto, una carrera por la vida donde el único enemigo a vencer es uno mismo y que para lograrlo la primera opción es desertar. Eso es Factótum, una novela dispuesta a detener tu intuición avalando y certificando que la literatura se disfruta mejor si te toma a las rocas.

El maestro del realismo sucio nos presenta su segunda novela autobiográfica impregnada en todo momento de insolencia destructiva, donde su álter ego Henry Chinaski se instala en una ciudad de los ángeles decadente, a la víspera de una segunda guerra mundial que desvirtúa la idiosincrasia americana y pone a prueba a toda una comunidad. Sin monedas en la bolsa y con la vida descrita por el autor, como una institutriz que solo enseña hostilidad, incomprensión familiar y pobreza, la fiesta de la barbarie apenas empieza y durante el desarrollo de la novela los principales invitados son los bares, la mala fortuna, las apuestas y los tabacos, todos ellos acompañando al protagonista a tomarse un trago día y noche para seducir una mujer diferente y así postergar un poco más la presencia de la realidad, eso si, pernoctando en el lugar más inhóspito y cutre para volver a empezar una rutina sin tregua.

Al hablar de novela autobiográfica, uno como lector pone en duda la veracidad de lo narrado, y es que todo autor matiza con pincel lo que pudiera alcanzar lo embarazoso, sin embargo, en el Factótum de Bukowski vamos siendo testigos de un hombre que nutre con usanza el vicio cíclico de la decadencia social, que se aferra en todo caso a ser una especie de detractor ante todo lo que se considere ordinario o coloquial, es notorio y muy cantado por el escritor el resentimiento hacía una multitud que vive intentando proteger la poca dignidad en su presente, albergándose en la esperanza de redentores ficticios o a la espera de una absolución que nunca llegará. Chinaski es un tipo que acompaña las palabras con alcohol y nos abre las posibilidades de cambiar nuestro punto de vista sobre el criterio común en la opinión social, así, la novela va tentando al lector a sentirse cada vez más incómodo con la personalidad del protagonista y al mismo tiempo atrapando nuestra atención en cada escenario narrado.

El hombre que se esconde detrás de Chinaski es el mismo Bukowski, la herencia del escritor en la novela es enorme y variada, logra sintetizar de la manera más innovadora el reflejo de una clase media cansada de pisar fondo. El libro nos conecta con la huella dramática de los acontecimientos ocurridos en donde el escritor persevera en enfatizar qué existe más allá de los límites morales. Podría decir que Bukowski es la más alta causa de la literatura independiente de Norte América, con su escritura estableció las auténticas raíces de las letras modernas, es curioso y necesario aclarar que el mejor escritor ácido del país del norte nació en Alemania lo cual hace que entendamos la naturaleza de su inestabilidad.

Al final de la lectura, sí aun piensas que lo tuyo es recibir críticas negativas, ir de bar en bar desvelando al sol, apostar al abandono recurrente y mostrarte anodino ante la adversidad, Factótum pateará sin escrúpulos toda convicción que creas sostener. La intención de la novela no es ofrecerte una entrada de admisión al mundo de Bukowski ni comprender el estado lacónico de su escritura, la novela es un punto de encuentro de varias generaciones y muestra del sincretismo literario de su tiempo, un vernáculo americano que amalgama la creencia de la generación beat y la postura de la ficción transgresora. A pesar de que La obra de Charles Bukowski ha sido fuertemente criticada, no deja de sorprender al lector con su exhibicionismo literario reiterando su postura fija

de arrabal que lo hace acreedor a un estilo único e inconfundible, no por nada lleva con autenticidad su condición de escritor maldito.

Bukowski nos regala una novela donde por primera vez uno puede ser protagonista de su propia historia, demostrando su hegemonía sobre un modo de vida silencioso, en un mundo donde pagan justos por pecadores y en el cual, quizá, el único cómplice seas tú como lector. Terminarás escuchando los pasos lentos del final que te harán entender que la necesidad no siempre es debilidad de que hay veces que los problemas es mejor dejarlos correr, lentamente, pero que una vez, llegada la ocasión tendrás que enfrentarlos para comprobar que puedes ser poeta, escritor, crítico, alcohólico novelista, cartero, soñador y todo en una sola vida.

BY MANU HEMINGWAY

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