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¿Cómo es la vida de Luis Echeverría al cumplir sus 97 años?

CIUDAD DE MÉXICO, enero 17 (EL UNIVERSAL).- Luis Echeverría Álvarez, ex presidente de México, cumple 97 años de edad este jueves en su casa de San Jerónimo Lídice, en la Ciudad de México, en silencio político, una usanza del régimen del PRI.  
«¡Voy a cumplir 97 años, el día 17!», dijo con acentos de alegría y gozo la semana pasada quien en los años setentas formó parte fundamental de gobierno federal en México, en un régimen dominado por el Partido Revolucionario Institucional (PRI), del cual fue presidente del partido, el general Rodolfo Sánchez Taboada, su maestro en política.
En la casa de Echeverría en San Jerónimo un busto de bronce representa a Sánchez Taboada, y hay otros de Benito Juárez, y una galería de próceres. Y en el jardín el sol baña la estatua de verdoso bronce de su esposa, María Esther Zuno Arce, de tehuana, la indumentaria que escogió para ser vestida en su sepultura, en 1999.  
Hoy hace un año, una «fake news» decía que Echeverría Álvarez había muerto. Lo único cierto fue que el ex presidente estaba en el hospital en cuidados médicos por síntomas de neumonía, y regresó en junio con el mismo cuadro. Este jueves recibe a su familia en el festejo casero, de «Las Mañanitas», abrazos, rebanada de pastel. Padre de ocho hijos (Luis Vicente [qepd], María del Carmen, Álvaro, María Esther, Rodolfo [qepd], Pablo, Benito y Adolfo), y abuelo de 19 nietos, el más longevo de los presidentes de México lleva una vida ordenada.
A las 6:00 horas lee periódicos. Desayuna, come, cena. Prefiere la cocina mexicana -sopa caliente, un guiso sencillo, siempre fruta, aguas frescas- en horarios establecidos. Disfruta la salud de una persona mayor que no sufre enfermedades crónicas, y perduran en él maneras de expresión enfática, entusiasta, que se le conocieron como jefe de Estado. Ha sido interlocutor de plumas célebres y desde hijo de familia se cultivó en el aprecio de la música y pintura. Este día de «Las Mañanitas», en Magnolia 131, puede figurar en el interés de personalidades del primer nivel gubernamental, como Ignacio Ovalle Fernández, titular del organismo Seguridad Alimentaria Mexicana (Segalmex), quien fue secretario particular de Echeverría desde la Secretaría de Gobernación y hasta la primera parte del sexenio, y luego secretario de la Presidencia.
Ovalle Fernández, con José López Portillo, fue titular del Instituto Nacional Indigenista (INI) y coordinó el Plan Nacional de Zonas Deprimidas y Grupos Marginados (Coplamar), y en Tabasco conoció al encargado de la atención a la población chontal, Andrés Manuel López Obrador.  
En la arena legislativa el presidente de la Cámara de Diputados, Porfirio Muñoz Ledo, quien en la unción del presidente Andrés Manuel López Obrador puso en sus manos la banda presidencial, llevó la política laboral de Echeverría como secretario de Trabajo.  
La decana de la actual 64 Legislatura en el Senado, Ifigenia Martínez y Hernández, quien fue directora de la Escuela Nacional de Economía (1967-1970), en el gobierno de Echeverría, en la Secretaría de Hacienda, fue directora de Programación y Descentralización Administrativa (1972-1974); subdirectora general de Finanzas del Fondo Nacional de Fomento Ejidal (Fifonafe).
Beatriz Paredes Rangel, senadora del PRI, quien ha sido embajadora en Cuba y Brasil, despuntó en la política en el sexenio de Echeverría como dirigente de la CNC, en Tlaxcala, líder del Congreso de su estado, en 1975. El director de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), Manuel Bartlett Díaz, fue director de Gobierno, en Bucareli, en el sexenio echeverrista.  
Descendientes de personajes del echeverrismo también están en el candelero de la actualidad, como es el caso del secretario de Educación Púbica, Esteban Moctezuma Barragán, hijo de Pedro Moctezuma Díaz Infante; subsecretario de Patrimonio y Fomento Industrial, cargo en el que diseñó el proyecto del Nuevo Acapulco, el encauzamiento del río Tijuana. El actual director del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), Luis Antonio Ramírez Pineda, es hijo del dirigente campesino Heladio Ramírez López quien desarrolló larga trayectoria política como líder de la CNC, diputado, senador, gobernador, que despegó en los años setentas.
En la trayectoria de Luis Echeverría Álvarez los sucesos de 1968, cuando fue secretario de Gobernación, obstruyen el balance de su obra de gobierno, así como la tarde violenta del 10 de junio de 1971, ya como Presidente de la República, cuando sucedió el «halconazo» en el que un grupo paramilitar entrenado por el Estado atacó violentamente a unos estudiantes durante una protesta en las inmediaciones del Casco de Santo Tomás. Por ambos casos fue citado a declarar (2002); se le dictó prisión domiciliaria por genocidio (2006), y su abogado Juan Velásquez obtuvo su libertad absoluta y exoneración de los cargos (2009).  
Este jueves, en torno de su pastel de cumpleaños están hijos, nietos, bisnietos; así como la fama actualizada de colaboradores de su mandato en el que hubo jornadas, literal, de 24 horas, con un imparable pregón: «Arriba y adelante».

El Universal / ABV 17/01/19

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