CulturaLado B

¿Cuánta tierra necesita un hombre?, por Tolstói 17

Echó un vistazo: el sol había alcanzado la tierra; una de sus partes había
desaparecido ya y la otra se recortaba como un arco contra el horizonte. Con las
últimas fuerzas que le quedaban, Pajom aceleró el paso, inclinando tanto el
cuerpo hacia delante que las piernas apenas conseguían seguirlo y a cada paso
estaba a punto de caer. Justo cuando llegaba a la colina, se hizo de noche. Miró a
su alrededor y vio que el sol ya se había puesto. Pajom gimió. « Todos mis
esfuerzos han sido en vano» . Estuvo a punto de detenerse, pero oyó que los
bashkirios continuaban chillando; entonces se dio cuenta de que, aunque allí abajo
reinaba la oscuridad, desde lo alto de la colina aún podía verse el sol. Pajom
tomó aliento y subió corriendo por la ladera. En lo alto aún había luz. Lo primero
que vio fue el gorro. Delante de él estaba sentado el jefe, riéndose a carcajadas
y sujetándose la panza con las manos. Pajom se acordó de su sueño y gimió; las
piernas le fallaron, cayó de bruces y alcanzo el gorro con las manos.
—¡Bravo! —gritó el jefe—. ¡Has ganado mucha tierra!
El trabajador de Pajom se acercó corriendo y quiso levantarlo, pero un
reguero de sangre le corría por la boca: estaba muerto.
Los bashkirios chasquearon la lengua para expresar su tristeza.
El trabajador cogió el azadón, cavó una tumba lo suficientemente grande
para alojar a su amo y lo enterró. Tres arshines de la cabeza a los pies le
bastaron.

LEV NIKOLÁIEVICH TOLSTÓI (Yasnaia Poliana, 1828 - Astapovo, 1910).
Novelista ruso, profundo pensador social y moral, y uno de los más eminentes
autores de narrativa realista de todos los tiempos.
Después de un breve y poco afortunado intento por mejorar las condiciones de
vida de los siervos de sus tierras, se entregó a la disipada vida de la alta sociedad
aristocrática moscovita. En 1851 decidió incorporarse al ejército. En el Cáucaso
entró en contacto con los cosacos, que influyeron mucho en sus novelas cortas.
Tolstói regresó a San Petersburgo en 1856, y se sintió atraído por la educación de
los campesinos. Abrió en Yasnaia Poliana una escuela para niños campesinos en
la que aplicó sus métodos educativos, que anticipaban la educación progresista
moderna. En 1862, se casó con Sonia Andréievna Bers, miembro de una culta
familia de Moscú. Durante los siguientes quince años formó una extensa familia,
administró con éxito sus propiedades y escribió sus dos novelas principales,
Guerra y Paz 1869 y Ana Karenina 1877