Editorial

¿Culpabilidad o uso faccioso de una desgracia?

Escrito por Redacción

Un accidente, o al menos así se dijo en primera instancia, se convirtió en un juicio de alzada al nuevo gobierno, al cual se le acusa de ser el autor, o culpable, de la muerte de la gobernadora de Puebla y su esposo, el senador Moreno Valle. Sin que esté ausente en esto, desde luego, el interés de poder de quienes, por un lado, lo ha perdido en las urnas, y por el otro, pretenden sacar provecho de este evento lamentable.

No se puede soslayar la gran pifia del Presidente López Obrador al asumir un papel de dirigente partidista en lugar del Presidente que es, y criticar la decisión del Tribunal Electoral de otorgar el triunfo a la candidata panista sobre el candidato de Morena. Pero no fue lo más grave,  la declaración de que “no asistiría a Puebla”,fue una declaración lamentable y equivocada. Pretender hacer a un lado a un sector de mexicanos, a los cuales juro servir, y relegarlos de, así se entiende, cualquier acto de gobierno, fuese para estar con el pueblo o para un acto público que por su importancia debería estar presente, es no entender que es Presidentede todos los mexicanos, y para eso votamos.

Esto forma parte del ánimo de quienes hoy alzan la voz, usando su derecho de expresión, criticando y acusando al Presidente, más allá de si se está de acuerdo o no con ellos.

Muchas de esas voces han expresado que es hora de “pasarle la factura”, de cobrar viejos rencores. Y es lógico ese pensamiento. Pero, la acusación de culpabilidad,  deberá probarse.

Vivimos en un país donde la desinformación o, más bien, el ocultamiento de la información ha sido a lo largo de la historia una constante, la cual nos ha predispuesto a no creer en lo que venga del gobierno. No podemos culpar a alguien por desconfiar.

Nadie puede negar que estamos en un momento enrarecido de la política nacional y que se ha trasladado al ambiente social; el cual comenzó con el enfrentamiento del Presidente con el Poder Judicial, siguió la confrontación con la oposición en el senado por llamada “ley de los salarios”, y desde luego la Ley de Ingresos y el Presupuesto de Egresos para el año 2019.

Está una sociedad dividida, cuya autoría nadie puede excluirse. Con un peligro que, más allá de las posiciones político-partidistas y de los intereses dañados o recompensados, en la radicalización se encuentre encubándose una confrontación,de la  que nadie saldrá ganando, o, al menos, el pueblo de México no.

En la política, dice un dicho, “hay que tener la piel dura y la cola corta”.  Corresponde hoy al nuevo gobierno demostrar su capacidad de gobernar y llevar a cabo una investigación en donde no quede la menor duda de su inocencia, aunque habrá alguien que seguirá dudando; al partido del gobierno, mostrar la madures que exige el pueblo en su posición de mayoría, y a la oposición demostrar que están, realmente, con los intereses del pueblo.

Acerca del autor

Redacción

Deja un comentario