Editorial

De “lavadoras de dos patas” a “lavaplatos”

Escrito por Redacción

Por Arlequín
(Analista serio de la política cómica)
EL UNIVERSAL

¿Y usted, muy querida lectora, ya lavó los platos? ¿Ya acomodó la ropa? Si su respuesta es sí y ya terminó con las labores propias de su sexo, dedíquele por favor unos minutos al serio análisis de este Arlequín, quien como siempre tratará de que los mensajes de los conservadores no logren engañarla.

Esta vez las fuerzas neoliberales y corruptas han hecho blanco de sus críticas a una de las más destacadas figuras de la Cuarta Transformación, a una mujer cuyo feminismo está a prueba de todo.

En esta ocasión la derecha conservadora se ha cebado con la doctora Irma Eréndira Sandoval, la implacable secretaria de la Función Pública.

“Para sacudir al país este #9marzo en lugar de que nos quedemos en casa tentadas a lavar platos y arreglar ropa, salgamos y ocupemos el espacio público sólo para nosotras. Mejor un #parodehombres.

Que ellos se queden en casa y no twittee, no acosen, no insulten y nos dejen en paz”, eso fue todo lo que dijo la doctora Sandoval y ¡chaz!, las benditas redes se le vinieron encima.

Qué mensaje más feminista podría haber que el de doña Irma, quien identifica a las mujeres con causas tan revolucionarias como lavar y arreglar la ropa.

Mejor eso a que las conservadoras, neoliberales y porfiristas salgan con el rostro cubierto a romper vidrios o pintar las puertas y paredes de Palacio Nacional, pues este último atropello, incluso, ha sido objeto de una llamada de atención presidencial a las feministas.

“Les pido a las feministas, con todo respeto, que no nos pinten las puertas, las paredes”, dijo un indignado presidente Andrés Manuel López Obrador.

Una cosa es que el número de feminicidios esté al alza, que en dependencias públicas el acoso es pan de todos los días, que violen a mujeres y niñas; que haya maestros que acosen a sus alumnas, hombres que contraten sicarios para golpear y matar a su pareja, pero eso es una cosa, y otra, que hay que poner límites y castigar a quienes cometen el grave crimen de pintar la puerta de Palacio Nacional o las paredes ¿Qué es eso mujeres?

Hagan caso de doña Irma Eréndira, sean fuertes, ármense de valor, superen la tentación de lavar platos y salgan a ocupar el espacio público, pero calladitas, bien portaditas, sin pintar puertas ni bardas, pues el Presidente se enoja y con él por las buenas lo que ustedes quieran, pero por las malas y a punta de pintas, no conseguirán nada.

Vean las palabras de la secretaria Sandoval como un tip de feminista para las feministas.

Ella conoce bien al Presidente y sabe que esos desfiguros no le gustan, que él logró con su movimiento llegar a la Presidencia sin romper un solo vidrio, que la Cuarta Transformación no triunfó pintando puertas o manchando paredes.

La 4T, como un gobierno de izquierda, humanitario y cristiano, está listo para atender las demandas de las mujeres, pero siempre y cuando sean en orden y en el momento adecuado.

Recuerde la molestia que le causó al Presidente que cuando en la conferencia de prensa destinada a anunciar la entrega de un chequesote por dos mil millones de pesos por parte del fiscal general de la República, para que se pagaran los premios de la rifa del avión presidencial (sin avión presidencial), la prensa fifí se puso a preguntarle al fiscal sobre el tema del feminicidio y no sobre el cheque y la rifa, ¡vaya insolencia!

Recuerde usted que hay un lugar y un momento para cada cosa. Si se está hablando de uno de los temas de mayor importancia para la 4T, al que el Presidente le ha dedicado tanto tiempo, no es de buena educación salir con otros temas, como el del feminicidio.

Además recuerde que muchos de estos crímenes atroces, son consecuencia del neoliberalismo ¿A ver cuántas puertas ha pintado usted, cuántas bardas ha vandalizado en contra del neoliberalismo?

Luego porqué el Presidente la tacha de conservadora y de doble moral, pues ante el neoliberalismo, que es el verdadero culpable, usted se queda como momia, como un florero, pero ahora que las cosas han cambiado, que hay un cambio de régimen, ahora a usted le da solo por hablar de feminicidios, de salir a las calles a protestar, de pintar las puertas de Palacio y de hacer huelgas de brazos caídos.

Por qué cuando Felipe Calderón compró el avión presidencial, uno que no tenía no Obama, y cuando Enrique Peña Nieto lo estrenó y, literal, se dio vuelo viajando en él, usted no dijo nada. Por qué entonces no salió a las calles a protestar, por qué no fue a pintar las puertas y las bardas a Palacio Nacional.

Ya vio como es usted conservadora y ahora se está dejando manipular por las fuerzas políticas de derecha, por el poderosísimo Partido Acción Nacional, para que se una a la protesta y al #UnDíaSinNosotras.

El viejo panista Diego Fernández de Cevallos se dirigió, como buen amo y señor de ranchos y haciendas, a las mujeres como “el viejerío”; el locuaz ranchero presidente Vicente Fox les dijo “lavadoras de dos patas”, ¿y cuándo hubo pintas? Pero ahora que la doctora Sandoval las identifica con la noble labor del aseo de trastes, y el Presidente López Obrador sugiere que son mujeres con una legítima demanda, pero algo inocentes por estar manipuladas por los conservadores, ustedes salen a hacer pintas y a sumarse a un paro impulsado por aquellos que, por alguna razón incomprensible, no quieren a la Cuarta Transformación. Eso se llama, aquí y en China, complot.

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