Internacional

EE UU y Turquía pactan un alto el fuego de cinco días

Escrito por Armando Lopez

Ankara, Turquía. – (Agencias) Si bien, el fin justifica los medios, el abandono de los kurdos por parte de Trump permitiendo la invasión de Turquía al norte de Siria, solo ha servido para que los turcos desplacen a los Kurdos del territorio de seguridad para llevar ahí a los refugiados que se encuentran en campamentos saturados. Objetivo inicial de las fuerzas de invasión.

Pompeo y Pence

Estados Unidos “logró” pactar con Turquía este jueves un alto al fuego de cinco días, bajo la amenaza de Trump de “destruir” la economía de los turcos, para detener las hostilidades en el territorio invadido y permitir el “repliegue” de las milicias kurdas, que sirvieron de fuerza de choque a los Estados Unidos en la derrota de ISIS.

Después de cuatro horas de platicas, el vicepresidente Mike Pence y el Secretario de Estado, Mike Pompeo, que viajaron hasta Ankara para buscar el alto al fuego en Siria, lograron el compromiso del presidente turco Recep Tayyip Erdogan. El pasado días 6 de octubre Erdogan habló con Trump vía telefónica lo que se interpretó como la luz verde de la Casa Blanca para reivindicar un viejo anhelo de Turquía de crear una zona de seguridad en la frontera con Siria, y desalojar a las milicias kurdas de las Unidades de Protección del Pueblo (YPG), y reubicar a los más de 3.5 millones de refugiados sirios que se encuentran actualmente en suelo turco.

El cese temporal de hostilidades del ejército turco se interrumpirá definitivamente cuando las YPG se hayan retirado de la zona de seguridad. Pero de acuerdo con el ministro de Exteriores turco, Mevlüt Çavusoglu, para Turquía solamente se trata de una suspensión de las operaciones, militares. Y agregó que Ankara entiende como un pleno reconocimiento de los intereses de su país el comunicado conjunto en donde se precisa que “la zona de seguridad estará principalmente controlada por las Fuerzas Armadas turcas”, informa Reuters.

Pence y Erdogan

De acuerdo con Pence, Estados Unidos no aplicará nuevas sanciones económicas a Turquía y que se retirarán las que ya han sido impuestas una vez que las tropas turcas hayan cumplido con el compromiso de permitir la retirada de los kurdos. De acuerdo con Pence, la ciudad estratégica siria en la frontera, quedará fuera del alcance de las tropas turcas en la zona de seguridad. Sin embargo, Ankara ha desmentido al vicepresidente asegurando que no se acordó ninguna exclusión territorial.

Mike Pompeo (al micrófono)

Por su parte Pompeo enfatizó, en un gesto de “buena voluntad”, que Washington colaborará en la retirada de las milicias de la YPG. Y agregó, “Este acuerdo ha sido posible gracias a las buenas relaciones entre ambos mandatarios”.

Bachar el Asad

Quienes se han favorecido por el cambio de paradigma en el frente norte han sido el ejército leal al presidente sirio Bachar el Asad y los combatientes rusos y chiíes que lo apoyan. Las posiciones contradictorias de Trump han puesto en juego la credibilidad de los Estados Unidos ante sus aliados de la zona, como Israel y Arabia Saudita, que vieron el abandono a sus suerte a los kurdos tras haberlos apoyado durante más de tres años.

Putin y Netanyahu

Mientras tanto, parece reforzarse el papel de Rusia como potencia hegemónica en Oriente Próximo cuatro años después de su radical intervención militar en favor del régimen de Damasco. La reciente visita de Vladímir Putin a Riad y sus reiterados encuentros que ha mantenido el primer ministro Benjamín Netanyahu muestran que, tanto para saudíes como israelíes, el Kremlin, más que la Casa Blanca, es el principal faro que ilumina las tinieblas de la seguridad regional.

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