Religión

El Evangelio de hoy 3 de octubre: “La cosecha es mucha y los trabajadores pocos”

Del santo Evangelio según san Lucas: 10, 1-12

 

 

En aquel tiempo, designó el Señor a otros setenta y dos discípulos y los mandó por delante, de dos en dos, a todos los pueblos y lugares a donde pensaba ir, y les dijo: “La cosecha es mucha y los trabajadores pocos. Rueguen, por lo tanto, al dueño de la mies que envíe trabajadores a sus campos. Pónganse en camino; los envío como corderos en medio de lobos. No lleven ni dinero, ni morral, ni sandalias y no se detengan a saludar a nadie por el camino.

 

Cuando entren en una casa, digan: ‘Que la paz reine en esta casa’. Y si allí hay gente amante de la paz, el deseo de paz de ustedes se cumplirá; si no, no se cumplirá. Quédense en esa casa. Coman y beban de lo que tengan, porque el trabajador tiene derecho a su salario. No anden de casa en casa. En cualquier ciudad donde entren y los reciban, coman lo que les den. Curen a los enfermos que haya y díganles: ‘Ya se acerca a ustedes el Reino de Dios’.

 

Pero si entran en una ciudad y no los reciben, salgan por las calles y digan: ‘Hasta el polvo de esta ciudad que se nos ha pegado a los pies nos lo sacudimos, en señal de protesta contra ustedes. De todos modos, sepan que el Reino de Dios está cerca’. Yo les digo que en el día del juicio, Sodoma será tratada con menos rigor que esa ciudad”. 

 

Palabra del Señor. 

 

Gloria a ti, Señor Jesús

 

 

 

 

 

 

 

 

REFLEXIÓN

El evangelio de Lucas nos presenta a Jesús instruyendo a sus discípulos y enviándolos a predicar de dos en dos.

Primero pide oración para que haya más obreros para el cuidado del pueblo, para predicar, para el cuidado de quienes aceptan la llegada del reino de Dios, anunciado  por Jesucristo como ya presente.

Luego, les instruye para que su evangelizar sea una predicación que lleve implícita un testimonio de vida, importante para ser creíbles. También les advierte que no todo va a ser sencillo, pero que han de confiar en Dios. No todo será escuchado, no todo será aceptado. Muchos actuarán con bondad, pero otros actuarán con intereses perversos.

Les hace tomar conciencia de la responsabilidad de su anuncio, que es un anuncio de PAZ. Así será reconocido el Hijo de Dios. Y toda la paz que lleváis dentro por la fe en Jesucristo descansará sobre ellos.

Qué importante y necesario es el saludo de Paz. Sin embargo, no todo queda en un saludo.

Hermanos, es importante para la evangelización adquirir y mantener una actitud donde la paz sea lo que se desprenda de nosotros. No puede engendrar odio nuestra palabra, porque hablamos de otra Palabra más importante: aquella que pronuncia Dios como un relato en la vida de cada ser humano. No puede engendrar división, porque la Palabra: Cristo, es el nexo de unión entre Dios y los hombres.

Oremos, para que sepamos mostrar a Jesucristo como el Dios de la Paz, y para que descanse sobre todos los pueblos la paz que nos ofrece Dios.

Acerca del autor

Rafael García Ramírez

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