Cultura

El rostro altruista del Ballet Folklórico

Vanessa Conde Aguilar
CIUDAD DE MÉXICO, diciembre 30 (EL UNIVERSAL).- La mayoría de los asistentes a la Escuela del Ballet Folklórico de la Fundación Amalia Hernández aspira o forma parte de la compañía que se presenta en el Palacio de Bellas Artes y en varios países, considerado semillero de bailarines y símbolo de nuestro folclor.
Pero más allá de los coloridos vestidos, las luces y la música tradicional que vemos en sus espectáculos, algo poco difundido del Ballet Folklórico de México son sus actividades altruistas y difusión cultural. Labores que van desde presentaciones sin lucro en plazas públicas de México y de otros países, así como el otorgamiento de becas a bailarines de todas las edades.
Un caso es el de la señora María de los Ángeles, de 50 años, quien actualmente está becada por la Fundación Amalia Hernández. Ella estuvo un año en silla de ruedas, lo cual no le impidió tomar clases de danza en esta escuela, ubicada en la calle de Violeta, entre el Palacio de Bellas Artes y Garibaldi, en la colonia Guerrero.
«Yo veía [el programa de televisión] Siempre en Domingo, donde salía la señora Amalia, y nunca pensé que podría llegar a conocer a los directores del Ballet Folklórico. Las bailarinas que venían a comer me invitaban a que fuera a tomar clases, pero yo no me atrevía por los problemas que tengo en mis piernas», recuerda.
Aún con placas y tornillos en las piernas, la señora Angie fue a tomar su primera clase de danza y desde entonces han pasado siete años, tiempo en el que ha sido constante: «Me encanta, para mí es lo máximo, me reanima. El ejercicio me hizo muy bien, me sigue haciendo muy bien.
«En la danza uno va y se olvida de todo, salgo con la pila bien puesta». Es por eso que invita a todos los adultos mayores.
A pesar de tener una población estudiantil mayor a 200 personas, la Escuela del Ballet Folklórico no deja de invitar a quien esté interesado en aprender a bailar a través de sus talleres para principiantes, o bien, para estudiar carreras como la de bailarín profesional y ejecutante de danza folclórica.
La Escuela del Ballet Folklórico de México otorga becas de apoyo económico que pueden ser desde 30% a 100% a estudiantes que vienen del interior de la República; destina 30 o 40 becas para habitantes de la colonia Guerrero que quieran ingresar a sus talleres, ya sean niños o adultos, la intención es que la gente se acerque a la danza tradicional del país.
A pesar de las promociones que se hacen, no todas se aprovechan. «No hay tanto interés, sólo 15 becas son utilizadas», dice en entrevista el director de la Escuela de Danza Folklórica Amalia Hernández, Renato Levi García Moreno.
Para quienes se interesan en tener una formación profesional como bailarines están las becas de rendimiento académico para los que se han disciplinado y esforzado en el salón de clases, como Ángel Torres. «Entré a los 16 años como ejecutante sin saber nada sobre la danza; mi tío me comentó de la escuela y que podía conseguir una beca», dice.
Otro caso es el de Rosa María Cárdenas Marín, de 79 años, quien apenas en octubre de este año recibió una beca honoraria luego de 25 años de ser estudiante y también maestra en la Escuela de Danza Folklórica Amalia Hernández.
Este ballet ha logrado un alcance mundial. De Oregón, Estados Unidos, cada año llega un grupo de 12 a 13 niños acompañados de su maestra, quien los inscribe a todos los talleres de verano. El director Renato Levi dice que todas las personas que vienen de colonias vecinas, otros estados o de cualquier parte del mundo «aprenden a bailar aunque sea un poquito».
Labor cultural y altruista. Renato Levy explica que uno de los objetivos de Amalia Hernández fue la labor social que tenía con el país, además de darle un resignificado a la danza se encargó de llevar a diferentes públicos los bailes folclóricos de México.
Esta agrupación se fundó en 1952 y desde entonces su creadora, la bailarina y coreógrafa Amalia Hernández, dedicó su vida a la promoción y difusión de las danzas tradicionales de los pueblos a lo largo de la República.

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Agencia El Universal

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