Cultura

El soldado de La montaña mágica, por Miguel Ángel Gómez

Rebusca en los bolsillos hasta dar con una linterna y nos hace prestar atención a murmullos que de forma gradual se convierten en palabras distinguibles. Me viene a la cabeza el estribillo de Wang Wei: “Sentado solo en los oscuros bosques de bambúes / toco mi laúd y canto y canto / hondo en los bosques donde nadie sabe que estoy / pero la clarísima luna viene y brilla sobre mí”. Dicho lo mismo con variantes genuinas: ¿Escuchamos el aullido? La semilla de paz invade el ser y cerramos los ojos, la flor de las Altas Sierras reclama el chorrito de agua en el desierto, y una arpía es engullida por el gaznate. ¿No somos optimistas escuchando con candor muy temprano?

La propuesta de Granell es que nunca nos lo birlen mientras lo oímos entre jugosas hojas verdes, cuando acariciamos una mejilla, bebemos un zumo de naranja concentrado, con acciones y cánticos, en el sagrado humo, en el llanto sin lágrimas que hace ver las cosas reales, si estamos desayunando, cuando entramos en la Blanca Oscuridad. Damos con piedras preciosas, bagatelas que se quedan delante de nosotros y rollos de pergamino. Nos sentimos como el soldado de La montaña mágica, que sube una colina y ya nunca baja. Aceptamos a toda prisa los destellos de luz.

Cuchichean halcones que desean estar muy solos con su aflicción, no quieren que la súplica continúe, hablan cuando nos vamos, tienen un semblante serio, quitan de sus hombros la temible responsabilidad. El césped suave es Historia. Una bota de taco fornido simpatiza con jirones de seda. Follajes llenos de voces, los “suplantadores” están fuera de lugar. Las golondrinas se presentan como si fuera un baile de colegio.

Amigos artistas entre vaho de rocío, quemando papeles para volver a empezar juntos. Dedos firmes comprando un billete para un espectáculo cotidiano lleno de milagros. Nos sentimos en conexión con la obra de Federico Granell. Por un instante nos parece escuchar a Ted Hughes que sigue vigente: “Entre los árboles, una sombra cautelosa / y renqueante en el tocón anuncia la presencia / de un cuerpo que se atreve a venir por los claros del bosque”. Nos lo anticipaba la comisaria del proyecto, Natalia Alonso Arduengo, lectora que nos hace sumirnos en nosotros mismos: “Juega con la inutilidad de lo inútil”.

Miguel Ángel Gómez es un poeta español y columnista en 7 de junio.

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