Internacional

En Chile, ni el calor ni la Navidad frenan las protestas

Escrito por Armando Lopez

Santiago, Chile. – (Agencias) De nuevo este viernes, como ya se ha hecho costumbre, miles de chilenos acudieron a la cita semanal en Plaza Italia, epicentro del estallido social, para continuar protestando contra la desigualdad y el gobierno de Sebastián Piñera. Ni el calor, que se ha dejado sentir en la capital, ni las fiestas navideñas han mermado el ánimo de los manifestantes.

Desde hace dos semanas, como parte de la estrategia de las protestas que llevan más de dos meses, los viernes son días para marchar. Cientos de personas se acercan cuando va cayendo la tarde a la rotonda que separa el centro de las zonas acomodadas y a la que los estudiantes la han llamado “Plaza de la Dignidad”.

Plaza Italia

Diego Gol comento a EFE, “hay un gran descontento, han sido 30 años de estar gobernados por las élites. Yo llevo sin pega (trabajo) un año y medio. No hay fuerzas extranjeras detrás de las marchas, es la gente que se cansó”.

Una joven mujer, Fernanda Víctor, por su parte, comentó que “desde el 18 de octubre hasta hoy no hemos ganado nada, ninguna de las demandas que hemos exigido han sido resueltas. Lo único que han hecho es darnos calmantes, pero me pone muy contenta que la gente esté aquí pese al cansancio”.

(Foto REUTERS/Ivan Alvarado)

Como es su costumbre, los carabineros se desplegaron en la zona y, apoyados por varios camiones que lanzaron agua, reprimieron violentamente a las personas que se acercaban a la Plaza, obligando a los manifestantes a replegarse a los parques cercanos.

Además, un incendio se declaró en el emblemático y cercano Cine Alameda que, según varios manifestantes, fue producto de una bomba lacrimógena que cayó al interior.

Parecía que los carabineros iban a lograr disolver la concentración, pero pasadas la 19:30, hora local, aparecieron cientos de personas con pancartas y cacerolas, gritando “El que no salte es paco (policía)”, “Chile despertó” o “El pueblo unido jamás será vencido”.

El profesor Sebastián Mery comentó a EFE, “es triste que estemos en un país donde no nos podamos expresar libremente, pero esta lucha es constante y ojalá que todo este llegue a puerto y podamos tener un Chile digno”.

Por otro lado, un joven que prefirió el anonimato, denunció que: “la Constitución dice que la gente puede caminar libremente por la Alameda y Plaza Italia, que es el centro neurológico de Santiago. Al reprimirnos están violando nuestro derecho a manifestarnos”.

Plaza Italia, el pasado viernes, había amanecido rodeada con vallas de la policía, pero los manifestantes lograron saltar el cerco. Entonces comenzaron graves enfrentamientos con los carabineros, quienes atropellaron de forma brutal a un joven con un vehículo policial de los llamados “zorrillos”, lo que le provoco una fractura en la cadera. Esta acción provocó fuertes criticas en la opinión pública.

Debido a esa acción, asi como la utilización excesiva de la fuerza y los disparos a quemarropa en la cara, ocasionando más de 200 heridos que presentaron la pérdida de un ojo o los dos, el cuerpo de carabineros está en la mira y han sido acusados de haber cometido graves violaciones a los derechos humanos por diversos organismos como la Oficina de la Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH), Amnistía Internacional (AI) o Human Rigths Warch (HRW).

De la misma manera, se han interpuesto desde el inicio de la revuelta un total de 943 denuncias contra las fuerzas del orden del Estado, por el autónomo Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH), de las cuales 750 han sido por torturas y crueldad, así como, 134 por violencia sexual.

La crisis que se vive en Chile, la más grave desde el fin de la dictadura de Augusto Pinochet, 1973-1990, ha dejado al menos 24 muertos y miles de heridos, además de saqueos, incendios, barricadas y destrucción del mobiliario público.

Este viernes, varios diputados de la oposición han solicitado a las autoridades municipales iluminar la plaza y garantizar la seguridad de la gente que recibirá ahí este Año Nuevo, para evitar lo ocurrido en la Noche de Navidad, cuando decenas de personas, que celebraron una cena navideña casi a obscuras, fueron desalojadas por los carros lazaguas.

La convocatoria, que circula por las redes sociales para la cena de Fin de Año, dice: “Por un nuevo año en el que se cumplan las demandas sociales. Por la vida digna que Chile se merece”. Lo que era un vergel antes del estallido social, la plaza Italia, luce ahora destrozada y polvorienta y todas las farolas y semáforos alrededor están dañados.

Giorgio Jackson, diputado izquierdista, afirmó, “no queremos lamentar represión excesiva como la que vimos la pasada Navidad, ni más vulneraciones a los derechos humanos por parte del aparato represivo del Estado. Una vez más reiteramos que la solución a este conflicto no es policial”.

Lo que inició como un llamado de los estudiantes a colarse en el metro e Santiago como protesta por el aumento al precio del boleto, se convirtió en una “gran ola” contra el modelo económico que no beneficia a la mayoría de los chilenos, carente de lideres y lejos de finalizar pese a la convocatoria del plebiscito para definir la nueva Constitución, que sustituya a la actual producto de la dictadura y de corte neoliberal.

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Armando Lopez

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