Internacional

España, hacía sus segundas elecciones generales en un año

Escrito por Armando Lopez

Madrid, España. – (Agencias) Y llegó la última sesión de control del Gobierno español en el Congreso de los Diputados, dando como inaugurada la campaña electoral para los nuevos comicios del 10 de noviembre. Después de que Pedro Sánchez, presidente en funciones y candidato del PSOE, no logró conseguir los votos necesarios para lograr su investidura, España enfrentará su tercera elección en un año.

Pedro Sánchez y el Rey Felipe VI

El hartazgo de la sociedad española por el bloqueo político estuvo ajeno en el recinto legislativo, donde abundaron las acciones de mala fe y las risas burlonas, mientras los líderes políticos se enredaban en un debate donde lo único que querían era convencer a la ciudadanía de que el culpable de que se realicen nuevas elecciones era el otro, y no ellos.

Pablo Iglesias

El socialista Pedro Sánchez culpó a todos del fracaso de su investidura, olvidando que fue él el que vetó a Pablo Iglesias desde un principio, y que dejo a su socio prioritario en la mesa de negociaciones, uno y otra vez. A Iglesias lo acusó de dogmatismo por no haber aceptado las ofertas de coalición en julio y las propuestas programáticas en septiembre; a Albert Rivera, de Ciudadanos, por su irresponsabilidad por no haberse abstenido en una votación de investidura, y a Pablo Casado, líder del derechista Partido Popular, lo acusó de no tener sentido de Estado al no querer abstenerse. Aferrado a la tesis de que el PSOE fue el partido más votado por lo tanto los demás debieron permitir su investidura.

Pablo Casado

Desde luego la derecha nunca iba a cooperar a quien había sido el culpable de la moción a Rajoy, que finalmente cayó. Pablo Casado, líder del PP, partido de derecha, fue el primero en contestar y abrir el fuego con todas las municiones que portaba. Dijo el dirigente de la derecha española, quien es, junto con Sánchez, de los posibles beneficiados de las nuevas elecciones. “Usted ha traicionado a todos, y ha demostrado que no es de fiar. Con el Partido Popular pactó el 155, que permitió la intervención en Cataluña, y luego presentó una moción de censura; con Cs pactó una investidura en el 2016, y ahora no se sienta a dialogar con ellos; con Podemos pactó unos presupuestos y ahora los intenta humillar”.

Pedro Sánchez e Iván Redondo

Hubo una coincidencia en todos los reproches de la oposición, incluyendo a Unidas Podemos y los independentistas, señalaron que el socialista no había podido demostrar voluntad política para lograr acuerdos, y que siempre tuvo en su agenda la ruta para celebrar unas nuevas elecciones para aumentar escaños en el Congreso. Una estrategia que en 2015 utilizó con éxito el expresidente Rajoy, y que muchos le acreditan su paternidad a Iván Redondo, el hoy estratega electoral de Pedro Sánchez.

Ione Belarra

Luego vino el turno de Ione Belarra, portavoz de Unidas Podemos en el Congreso, quien desnudo la verdad de los socialistas. Le dijo a Carmen Clavo, la vicepresidente del Gobierno, que la gente podría “acabar pensando que ustedes (los socialistas) están donde querían encontrarse, que es en una repetición electoral donde sus gurúes comunicativos les dicen que van a rascar algunos escaños más, o en los que van a poder ablandar de una vez por todas a Ciudadanos”.

Teoría no muy lejana a la realidad, después de que Rivera diera un giro de 180 grados, y propusiera la abstención de su partido a cambio de una serie de condiciones de claro tiente nacionalista, que obviamente Sánchez rechazó. Esto ha hecho que los especialistas especulen que después de los comicios de noviembre, el acercamiento entre Sánchez y Rivera será menos forzado.

Carmen Calvo

Carmen Calvo supo dejar pasar el dardo sobre Ciudadanos y se lanzó contra Podemos al que le reprochó no haber aceptado la oferta de una vicepresidencia y tres ministerios en los días de julio, cuando se negociaba un Gobierno de Coalición entre ambas organizaciones. Haciendo referencia a la apurada propuesta del PSOE que rechazó Unidas Podemos por “decorativa”, uno de los hechos que pudieran cobrarle a Podemos el 10 de noviembre.  

Albert Rivera

En el caso del dirigente de Ciudadanos, Albert Rivera, acusó a Pedro Sánchez de “no aceptar que España ya haya votado muchas veces”, y que votó por “diálogo y acuerdo”, para hacer referencia a su última propuesta, “una opción constitucionalista”, a la que Sánchez rechazó. Rivera dijo, en una conferencia de prensa realizada poco después, que se pondría de acuerdo con el Partido Popular y formarían un Gobierno en un mes si obtuvieran un escaño más que la izquierda. Este escenario es lo que más preocupa a los socialistas, que lleguen divididos las izquierdas a los comicios, cosa que es muy probable, y que la abstención del electorado termine por perjudicarlo. La derecha del PP y Ciudadanos, dan por descontado el voto del partido de la extrema derecha Vox, con el que ya cogobiernan en algunas comunidades como el caso mas sonado, Madrid.  

Carles Puigdemont

Faltaban los independentistas catalanes. Desde su exilio en Bélgica, Carles Puigdemont, el expresidente catalán que organizó el referéndum declarado ilegal por Rajoy, en 2017, dijo que el Estado español había hecho el ridículo, y que sus dirigentes eran “incapaces en la democracia y resolutivos en la represión”. Algo que no tardará en observarse cuando los Tribunales fallen contra el resto de los dirigentes catalanes que participaron en aquella consulta independentista.

Meritxell Batet

Meritxell Batet, presidenta de la Mesa Directiva del Congreso, daba por terminada la breve legislatura, en medio de un panorama de crispación política y con señales de alarma por un posible estancamiento de la economía. Batet se despidió, ya que dejará su cargo por la disolución del Congreso, con un fuerte mensaje:  “No lo hemos conseguido, y en unos días rendiremos cuenta”.

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