Cultura

Estos campos arrugados son mis raíces, por Antonietta Gnerre

Hay un camino

En este exilio que explora

entre las sombras asignadas por las plantas

como las páginas de un libro.

No hay otra vida.

Sólo esto me parece, un marco de mí mismo.

Un lugar que se comunica a lo largo del horizonte,

en las puntas de las ramas cortadas.

Por pendientes onduladas que mi abuelo conocía

y quien conoce a mi padre,

contando mis preguntas con los dedos.

Estos campos arrugados son mis raíces.

Carne de un camino que me lleva a todas partes.

(Iricordi due, Progetto Cultura Edition, Roma 2015, p.18)

*Versión italiana del poema

C’è una strada

In questo esilio che esplora

tra le ombre assegnate dalle piante

come pagine di un libro.

Non c’è altra vita.

Solo questa mi appare, telaio di me stessa.

Luogo che comunica lungo l’orizzonte,

sulle punte dei rami tranciati.

Attraverso ondulati pendii che conosceva mio nonno

e che conosce mio padre,

contando sulle dita le mie domande.

Questi campi sgualciti sono le mie radici.

Carne di una strada che mi porta ovunque.

(I ricordi dovuti, Edizione Progetto Cultura, Roma  2015, pag.18)

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