Deportes

Gana Sección 38 campeonato de la categoría Máster A

Escrito por Ernesto Amezcua

*De la Liga de fútbol Veteranos de Saltillo.

Se rompió la maldición. Al más puro estilo del equipo “Club de Cuervos”, de la popular serie de Netflix, el equipo Sección 38 de la categoría Máster A de la Liga de fútbol Veteranos de Saltillo, ganó el campeonato.

Y así, acabó por fin con una racha de cuatro partidos de gran final sin poder obtener el título.

No hay quinto malo. La “malaria” llegó a su fin este 2 de febrero, tras vencer en un trepidante encuentro al equipo Morelia, que justo los había derrotado en la gran final más reciente, por lo que este partido tenía un sabor a revancha.

Y lo fue. Con dos goles a favor, los dirigidos por Carlos Pacheco demostraron por qué han sido uno de los equipos más competitivos a 10 años de pertenecer a la liga.

Si bien Morelia logró inquietar en un par de ocasiones a la saga rival, el primer tiempo fue dominado por Sección 38, al que le anularon dos anotaciones por presuntos fuera de lugar -uno de ellos muy dudoso-, y que incluso estrelló un balón en el travesaño, en un tiro libre cobrado por Jorge Ernesto Padilla. Este fue un aviso de lo que se viviría más adelante en el cotejo.

Era ahora o nunca. Para la segunda parte el equipo magisterial se fue con todo al ataque. Tuvo mayor posesión del balón, concentró su táctica ofensiva por las bandas y neutralizó a un desconocido Morelia, que estuvo lejos de desplegar el fútbol que lo llevó a ser el súper líder de la tabla general.

Sección 38 encontró su recompensa en la pierna del propio Padilla, quien con su educada pierna derecha cobró otro tiro libre que superó a la barrera y dejó sin oportunidad al arquero rival.

Después vino el manejo del partido, el control de la media cancha, sin que la escuadra que iba al frente en el marcador dejara de ofender. Y así cayó el segundo tanto, después de un rebote de la esférica que había pegado en el poste: la celebración fue mayúscula.

Morelia no contó con los argumentos para remontar el 2 – 0, pese al apoyo que tenía desde las gradas de la cancha de la Unidad Deportiva “La Maquinita”.

Y así, tras varias batallas perdidas, Sección 38 encontró su justa recompensa. Fueron esos “cuervos” que se partieron el alma en el rectángulo verde, para finalmente alzar la copa de campeón.

Acerca del autor

Ernesto Amezcua

Deja un comentario