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Harry Villegas, “Pombo”, el hombre que camino junto al Che

Escrito por Armando Lopez

Habana, Cuba. – (Agencias) Ha muerto Pombo, fiel guardián del Che. Harry Villegas, el único hombre que estuvo siempre al lado de Ernesto Guevara, mejor conocido como “El Che”. En Sierra Maestra, en el frente de Occidente, en Las Villas y en la guerrilla del Congo y de Bolivia.

Ernesto Guevara “El Vhe” y Harry Villegas “Pombo” (de izq. a der.)

Sobreviviente de la emboscada en la Quebrada del Yuro, en Bolivia, donde El Che fue asesinado un día después en la Higuera, aquel 9 de octubre de 1967, donde llegó malherido y fue acribillado de una manera vil, pero siempre con el valor que refleja aquella frase: “solo vas a matar a un hombre”. Pombo logró salir de la Quebrada del Yuro, salvándose milagrosamente, luego de caminar más de 2,900 kilómetros a través de la cordillera de los Andes hasta salir a Chile, seis meses después.

Ernesto Guevara “El Che” y Harry Villegas “Pombo” (de izq. a der.)

El pasado 29 de diciembre murió en la Habana, a los 81 años, aquella jornada heroica lo acompañaría para siempre, como también su lamento de no haber podido salvar a su compañero de armas, quien le puso el alias de Pombo (“Néctar verde” en swahili) cuando juntos recorrían el Congo.

Pombo

Nacido en el seno de una familia de campesinos pobres, en 1938, en Yara, localidad en las faldas de Sierra Maestra, donde se alzó en armas un día de 1958, junto a un grupo de jóvenes inexpertos y mal armados. Cuando llegaron al campamento, el Che, que era el encargado de la sección, al verlos con ese armamento los rechazó y les dijo que, con esas armas no era posible enfrentar al ejército de Batista. Villegas y sus compañeros regresaron al llano ha hacerse de armas de alto calibre, y hasta que las consiguieron volvieron a presentarse al Che, quien al ver aquel armamento no le quedo otra que aceptarlos, desde aquel momento no volvería a separarse de Ernesto Guevara. Corría el año de 1953.

Harry Villegas (Pombo) y Jesús Parra Barrero (Parrita) (de izq- a der.)

El Che siempre planeo iniciar su guerrilla en Argentina. Cuando mandó crear las bases de un foco de guerrilleros en ese país, Pombo se presentó como voluntario. Al verlo el Che, muy serio, le dijo que en esa ocasión no podía ir porque era negro y no pasaría desapercibido en el norte del país sudamericano.

Pombo, el Che y José María Martínez tamyo “Papi”

Tras el fracaso argentino, El Che lo convocó en 1965 para combatir en el Congo. Era jefe de Personal y de Cuadros del Ejército Occidental. Villegas contó hace años, en una entrevista con el diario El País. “Un día Fidel nos llamó a Carlos Coelllo (‘Tuma’) y a mí para comunicarnos que nos reuniríamos con el Che en el Congo. Nos dijo que nuestra misión principal sería protegerle, y nos regaló un Rolex”.

En aquel momento, el Congo era un desastre, muchos de los jefes guerrilleros congoleses ni siquiera pasaban por el frente, se la pasaban en las cantinas de Tanzania, en el bordo fronterizo. La desmoralización era grande, lo que desesperaba a los cubanos que ahí acompañaban a Ernesto Guevara. “El Che allí nos dio una lección de paciencia. Nos explicó una y mil veces que debíamos de entenderles, que no tenía nada que ver su nivel cultural con el nuestro y que nos esforzáramos por comprenderles”.

Bolivis

El Che regresó a Cuba tras el fracaso de la aventura congolesa, donde entrenó junto a un grupo de hombres para el proyecto en Bolivia. Mientras, Pombo y Tuma se habían quedado en Europa, reuniéndose con el Che ya en la selva de Bolivia. “Tuma cayó en los primeros combates. Antes de morir, le entregó al Che el Rolex que le había dado Fidel para que se lo guardase a su hijo, que nació mientras él estaba fuera de Cuba. Por eso, cuando es capturado, el Che tiene dos relojes, uno es el de Tuma”, recordaría más tarde.

Carlos Coello “Tuma”

Cuando el Che fue capturado, aquel 8 de octubre, tras la emboscada en el Yuro, Pombo y el resto de los guerrilleros cubanos y bolivianos que lo acompañaban, lo supieron hasta el día siguiente. Se habían escondido entre la vegetación, tan cerca de los soldados que los oían reírse, en la Higuera, pero no sabían en ese momento que ahí estaba el Che. “Si lo hubiéramos sabido, o hubiéramos muerto o lo habríamos liberado”.

El Che

Al día siguiente, el 9 de octubre, escucharon por una radio portátil que el Che había sido capturado herido levemente, pero despues dijeron que estaba grave. Pombo recuerda: “estaban preparando condiciones para asesinarlo”. Ahí empezó, para Pombo y sus compañeros, la larga e histórica jornada de seis meses a través de las montañas, casi 3,000 kilómetros a pie y cerca de 35 enfrentamientos con el ejército.

A su regreso a Cuba, Villegas siguió en el ejército, fue a la guerra en Angola, fue asesor militar en Mozambique y Nicaragua. Era, al momento de su muerte, general de Brigada y Héroe de la República de Cuba. Pombo escribió varios libros sobre su experiencia en la guerrilla internacional, entre ellos “Cuba y Angola, la guerra por la libertad” y “Pombo: Un hombre de la guerrilla del Che”.

Pombo se fue, su largo caminar queda ahí, su legado histórico fue el derecho ganado a la inmortalidad, junto a Ernesto Guevara “el Che”.

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Armando Lopez

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