Editorial

La complicidad de los Saraperos

Escrito por Armando Lopez

Este grave flagelo que es el feminicidio, se desarrolla en condiciones sociales que le permiten existir sin ningún obstáculo. No solo es el feminicida culpable, que, convertido en una bestia asesina, mutila y descuartiza a las mujeres, sino quien a sabiendas de esto permite que siga actuando impunemente. 

Y digo esto, por el caso del pelotero de los Saraperos, Sergio Mitre, a quien se le liga con la violencia contra la mujer. Un pelotero que el año pasado fue acusado de violencia contra su pareja, a quien golpeo brutalmente en un hotel, esta filmado en video, y que tuvo que llegar a un acuerdo para no enfrentar un juicio penal. 

Lo terrible de esto es que estamos hablando de una persona con un volumen físico robusto, producto de su condición de deportista, experto en artes marciales, acostumbrado a usar su fuerza física.  

Y aquí la historia toma otro derrotero. Este domingo, la hija de su pareja, de dos años, falleció a consecuencias de uno o varios golpes, lo que produjo un shock hipovolémico por laceración en una arteria, de acuerdo al dictamen de la autopsia efectuada.  

Se habla de un investigación de posible maltrato y de una posible violación. Mitre fue detenido este lunes por posesión de estupefacientes. Desde luego no se debe adelantar juicios, ni linchar sin más pruebas que los supuestos, pero en sí, este asunto es terrible. 

Pero a todo lo anterior se suma el contubernio de los dueños de los Saraperos.  

Con ese historial, Mitre fue aceptado por el equipo de beisbol. Cobijado por sus patrones, este pelotero pudo seguir su vida como si nada hubiera pasado. Participó en el campeonato de este 2020 hasta que fue suspendido por la pandemia. Y continuó su vida amorosa con otra pareja. 

El equipo icono de Saltillo, decidió darle prioridad a ganar unos juegos que aislar a Mitre. Decidieron cuidar su dinero que proteger a las mujeres, decidieron darse la vuelta para no ver, decidieron apoyarlo para que continuara sus agresiones a las mujeres.  

Hoy, el equipo de los Saraperos debe dar la cara, explicar su posición de complicidad ante su pelotero. Hoy, los Saraperos tienen una deuda muy grande con las mujeres. Puedo imaginar como salía al campo, aplaudido por los seguidores en el estadio, donde había mujeres.  Así, el ídolo deportista, al final, quedo impune. Al final, no pasó nada. Al final, hay quien los protege.  

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Armando Lopez

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