Internacional

La increíble huida del increíble Boris “Hulk” Johnson

Escrito por Armando Lopez

Luxemburgo, Luxemburgo. – (Agencias) Desde luego a Boris Johnson, “Hulk” como él mismo se describió, no se imaginó que viviría un lunes negro.

Boris Johnson y Jean-Claude Juncker

Cuando llegó a Luxemburgo, no traía ninguna nueva propuesta para el Brexit, había comido abadejo asado con Jean-Claude Juncker, fue abucheado por residentes británicos en el Gran Ducado y tuvo que escapar, como Hulk cuando era perseguido, de una rueda de prensa dejando solo al anfitrión, Xavier Bettel, primer ministro del Ducado, quien no desaprovecho la oportunidad para hacer unas duras declaraciones.

Xavier Bettel

Apenas el domingo, Boris Johnson había declarado al periódico Mail on Sunday, “el increíble Hulk siempre lograba escapar, por muy firmes que fueran los grilletes que le aprisionaban. Lo mismo pasa con este país. Nos iremos de la Unión Europea el 31 de octubre”. Pues no tardo en mostrar las facultades para correr el superhéroe “Hulk” Johnson, ya que huyó de un centenar de manifestantes, que lo increparon, ante el temor de que le arrumarán la comparecencia pública.

Boris Johnson huyendo de la conferencia de prensa

De acuerdo con fuentes del gobierno británico, habían solicitado a las autoridades luxemburguesas el cambió de sede para la comparecencia del primer ministro y que se trasladara al interior, pero se negaron, por lo que se tuvo que renunciar a la rueda de prensa, supliéndola por unas declaraciones a la televisión británica.

Xavier Bettel

Xavier Bettel, el anfitrión, aprovechó el lugar que había dejado “Hulk” Johnson, para explayarse y, sin empacho alguno, señalaba al estrado vacío para hacer notar que el ausente era quien debía responder a algunas de las preguntas esenciales de la prensa. Bettel exhortó al huidizo primer ministro británico a hablar menos y a actuar más para encontrar una salida al Brexit, el Waterloo de los dos ministros anteriores a Johnson, y le dijo que los 27 (países en la Unión Europea) no tenían la culpa del enredo, “nunca aceptaremos de ser los responsables del desastre en el que nos encontramos”.

Boris Johnson y Jean-Claude Juncker

Antes de eso, el “Hulk” Johnson había tenido una comida con Jean-Claude Juncker, un político en la parte final de su mandato y de su carrera, que siempre se distinguió por preferir el contacto personal, y en su empatía, para deshacer nudos gordianos. Es el que le dijo “hola dictador”, al momento de estrechar la mano, al primer ministro húngaro, Viktor Orbán, o el que consiguió frenar en julio de 2018, en el último minuto, una guerra comercial con Estados Unidos después de entrevistarse con Donald Trump. Al tener esas virtudes, se esperaba que la diplomacia cara a cara con Boris Johnson diera algo para encontrar la salida al Brexit con acuerdo antes de la fecha fatal.

Con una frase optimista con el sello de la casa, Juncker preparo el encuentro: “Europa nunca pierde la paciencia”, para definir su disposición de negociar hasta el último minuto. El problema es que para negociar se requiere propuestas nuevas y la Unión Europea (UE), desde hace meses, espera, reclama y exige que le llegue a Londres estas ideas. Pero no aparecieron. Tampoco al día siguiente. Juncker declaró que es “responsabilidad del Reino Unido aportar soluciones legalmente operativas que sean compatibles con el acuerdo de Retirada… estas propuestas no han llegado”.

Johnson solo repitió su slogan trillado, el que lo llevó a compararse con “Hulk”, el que dice que, pase lo que pase, el 31 de octubre se romperán las “cadenas” y el Reino Unido se librará de la Unión Europea. Para que no se viera el fracaso de las primeras pláticas, las dos partes insistieron que aún siguen las negociaciones e incluso a un ritmo más rápido. Pero sin ninguna propuesta sobre la mesa difícilmente llegarán a buen puerto.

Sigue siendo la famosa “salvaguarda” el punto de choque. La UE mantiene la posición que debe Gran Bretaña garantizar que en ningún caso se restaurarán los controles en la frontera entre Irlanda del Norte y la República de Irlanda. En el acuerdo de Retirada, se estableció la formula que mientras no se encuentre otra alternativa, se establecerá una unión aduanera entre la UE y el Reino Unido. Ni Westminster ni Johnson aceptan lo que para ellos parece una trampa, que los mantendría dentro de la UE indefinidamente y, mientras permaneces en ella, no podrán desarrollar una política comercial propia.

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