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La Princesa y el Sapo

Escrito por Emy Trianna
La princesa y el sapo
Vivian Mansour

La princesa tenía que besar a un sapo para convertirlo en príncipe y liberarlo del hechizo cruel de una bruja.

Él le rogaba que uniera sus labios a su viscoso hocico, pero ella no estaba enamorada y se rehusó.

La princesa se mudó a la ciudad y el sapo se quedó triste y solo. El príncipe pudo haber sufrido un cruel final: ser devorado como ancas de rana en un restaurante francés o ser diseccionado en la clase de Biología de alguna escuela.

Afortunadamente, no fue así: el príncipe, bajo la forma de sapo, descubrió que podía cantar bastante bien. Un conocido representante de ópera lo escuchó interpretar O sole mio, junto a un charco.

Lo contrató y el sapo se volvió un famoso tenor. Viajó por todo el mundo asombrando a chicos y grandes. La princesa escuchó sobre el sapo tenor, fue al teatro a verlo y lo reconoció. Esta vez se enamoró de él y aceptó besarlo.

El sapo, por fin, se transformó en un apuesto príncipe. Lo único malo fue que le quedó el gusto de comer moscas. Pero, bueno, nadie es perfecto.

Acerca del autor

Emy Trianna

Escritor por mera ansiedad, bloguera, artista plástico-azul. Fotografía, Ilustrador y Músico por hambre. Pero aún, sigo buscándome

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