Internacional

La suspensión provoca el enfrentamiento entre instituciones

Escrito por Armando Lopez

Madrid, España.- (Agencias) El caso de los independentistas presos y su suspensión como diputados está en medio del huracán político, mientras que el Tribunal Supremo y la Presidenta del Congreso, Manuel Marchena y Meritxell Batet, mantienen rumbos de colisión inexorables, con las próximas elecciones europeas en puerta.

El ente judicial ha solicitado a las dos cámaras suspender a los cinco parlamentarios catalanes presos y, la presidenta ha solicitados por escrito al Alto Tribunal le informe sobre “las consecuencias de la aplicación de la ley procesal”. El Fiscal ha solicitado que sea el Supremo quien suspenda a los diputados presos.

Sin embargo el Tribunal Supremo ha devuelto al Congreso la decisión de la suspensión, alegando que ya entrego en su auto del 14 de mayo los argumentos y que fue debidamente comunicado al Congreso. En este caso el tener una causa penal no les impidió a los catalanes el asumir su cargo legislativo, de acuerdo con el dictamen de la Sala que sigue el caso, ya que fue la misma autoridad judicial quien consintió esa posibilidad.

En cuanto a la solicitud de información sobre la aplicación del artículo 384 bis de la Ley de Enjuiciamiento Criminal a los acusados que has sido electos diputados, el Tribunal ha contestado que de acuerdo con la configuración constitucional de Tribunal hace inviable la elaboración del informe.

De acuerdo a información publicada en los medios, el juez Marchena adelanto el domingo pasado que era la intención  de la Sala Penal del Tribunal Supremo de transferir a la Mesa del Congreso la decisión sobre la suspensión de los presos electos, en virtud que el artículo 384 bis les fue aplicado cuando eran diputados del Parlament de Catalunya, por el juez de la causa, Pablo LLarena.

El juez quiere que la suspensión sea acordada por la Mesa del Congreso para que se evité impugnaciones como en Cataluña cuando los diputados procesados por Llarena fueron suspendidos directamente por la autoridad judicial.

El asunto lleva al cambió de la composición de la Cámara, ya que si los cuatro diputados fueran suspendidos y no sustituidos, la mayoría absoluta del Congreso pasa de 176 a 174 diputados. Por eso es que el Tribunal no quiere dar la sensación de que invade la facultad del legislativo de modificar esta composición de la Cámara.

Cada uno de los diputados al tomar posesión declara de viva voz acatar la Constitución, lo cual permite que se acompañe con mensajes de proclama política, como lo hiciera Podemos en las pasadas dos sesiones de apertura en 2016, lo que hizo que muchos diputados conservadores solo se llevaron las manos a la cabeza, pero no paso de ahí.

Pero en la sesión de ahora estuvo a punto de naufragar al escuchar a los diputados presos llamarse “presos políticos” lo que hizo que Albert Rivera de Cs, pidiera a la presidenta de la Mesa la suspensión de la sesión para plantear cuestiones de orden, lo que no fue concedido por la presidenta quien siguió con la sesión.  Todas las miradas estuvieron puestas en Casados del PP, quien permaneció en silencio por una decisión deliberada horas antes por el grupo de diputados del PP. La derecha dura está ahora indignada con el viejo Partido Alfa.

Efectuada la maniobra de distanciamiento de Ciudadanos, el Partido Popular ha puesto la directa para exigir a Batet la inmediata suspensión de los diputados presos. La primera reunión de la Mesa, prevista para hoy, será movida. PP y Ciudadanos quieren forzar una votación y el PSOE quiere evitarla, al menos hasta la semana que viene. Una votación sobre este asunto enfrentaría con toda seguridad a los socialistas y a Unidas Podemos, grupo contrario a la suspensión. Ambos suman mayoría en la Mesa.

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