Editorial

Las letras del tigre por Javier José Rodríguez Vallejo.

El amor se produce por el choque de dos personas, que luego transforman eso en una admiración; Proust decía que el amor es subjetivo, que se amaba la imaginación de seres creados por el pensamiento, pero carecen de realidad.

En épocas primitivas el hombre secuestraba a la mujer que deseaba; en la Edad Media la mujer tenía privilegios y vivía en el castillo esperando a su amado; es triste y placentero amar a una mujer sin confesárselo. “Es más fácil, dice Byron, morir por la mujer que se ama que vivir con ella”.

André Maurois, un arte de vivir. Es un libro de experiencias y recomendaciones, habla sobre los sentimientos que le producen al escritor meditar en la soledad, hojear un libro, tomar notas, ironizar la prisa con que viven las personas, decía que es mejor seguir un orden de tareas fáciles hasta llegar a las difíciles.

Comentaba que las muchachas de su época se enamoraban del profesor de literatura y de los héroes de las novelas, explicaba que era un amor basado en la admiración, refutaba que el amor debe sentirse y era necesario favorecer los ambientes.

Los hombres no deben perder el humor, la sencillez y dulzura, en lo personal agregaría que el arte de conquistar a una mujer consiste en reinventarte cada día, es lógico que los valores son herramientas que permiten superar las épocas de tormenta, el verdadero amor supera los obstáculos.

El hombre debe caminar en la misma dirección de los pensamientos de la mujer, eso fortalecerá la relación, podrán envejecer juntos, conservar la ilusión, la paciencia y la atención, manteniendo los celos dentro de un límite, todas esas cosas serán esenciales y en los días grises se debe amar porque la confianza es la sinfonía del bienestar.

El libro aconseja que las personas deben conocer el camino que eligen para vivir, aunque haya bifurcaciones se debe saber hacia dónde se dirige. Incluso los mismos escritores deben saber que temas seleccionar para escribir, no puedes subrayar cosas que no te despiertan emociones, es mejor hablar sobre temas que te dejen una huella de vida.

Hay que saberse interesar por las personas que nos rodean, por las cosas que tienen significado, la vida es fugaz y en cualquier momento se termina. El autor sugiere que la discreción debe ser una parte esencial y el trabajo que realizas debe proporcionarte paz.

El arte de leer a los clásicos como: Homero, Shakespeare, Tolstói, Montaigne y Balzac, produce enriquecimiento cultural, me parece que la lectura debe ser un acto libre, elegir obras que te despierten emociones al grado de disfrutar lo imaginado o simplemente abrir un libro y empezar a leerlo en cualquier página.

Hay que saber envejecer, la vida se va en un instante, es importante que las personas no seamos indiferentes de alma, me parece que la indiferencia es sinónimo de infelicidad y ausencia de humanismo. Es esencial mantenerte ocupado, evitar la soledad, conservar una esperanza (Geraldine e Iris), algo que te permita levantarte con alegría todas las mañanas, saber que nunca es tarde para emprender un sueño.

Las personas de la tercera edad deben ser apoyo de los jóvenes y nunca ser un obstáculo, envejecer con la familia y amigos es valioso. Por último, al igual que Borges deseo que en el paraíso haya librerías, eso me haría un hombre feliz.

Twitter: historiador_

Email: historiador82@yahoo.com

Acerca del autor

Redacción

Deja un comentario