Cultura Editorial

Las poetas chinas de la antigüedad

 

Los primeros poemas chinos ya existían desde hace más de 4360 años, según indica el escritor José Vicente Anaya en el libro Los deseos del corazón. Esto convierte al chino en la lengua viva con tradición escrita más antigua conocida. Célebres autores como Wang Wei, Li Po o Han Yu ha sobresalido en la historia como algunas de las estrellas de la remota poesía de esta cultura. La lista de nombres es impresionante. Sólo en la dinastía Tang (a la que pertenecen los ya citados), se conocen cerca de 48 mil 900 poemas de 2 mil 200 poetas, compilados por el emperador Qian Long en el siglo XVIII de nuestra era. Al revisar algunas antologías, libros y sitios en línea noté que siempre aparecen los nombres de los mismos escritores. Quizá se deba a que no todo se ha publicado en español, pero en este mar de datos, de nuevo me hice la misma pregunta: ¿Y las escritoras?  

La cultura china fue opresiva con las mujeres. Desde tiempos antiguos se les otorgó una posición social inferior. Para las jóvenes “decentes”, como indica el profesor Hans H. Frankel, “era obligatorio ser obedientes, castas e incultas; debían dedicarse exclusivamente a los deberes domésticos y cuya aspiración en la vida era el matrimonio”. Esto no significa que todas estuvieran de acuerdo con tan rígidas normas y pese a las dificultades, existieron las rebeldes. Y claro, las poetas.

En la antología Poesía china del siglo XI a. C. al siglo XX (Cátedra, Letras Universales) Guojian Chen explica que en el primer periodo conocido de esta literatura surgió el llamado Libro de los poemas modelos (XI al VI a. C.) donde muchos de los textos eran anónimos y sólo contadas obras tenían el nombre de su autor, como fue el caso de los poemas de Dama Xu Mu, a quien Chen llama “la primera poetisa china”. Pero no nos da más datos de ella. Al continuar en la selección que hace no aparece ninguna mujer hasta el año 768 d.C., cuando nace la célebre Xue Tao. De los casi 160 autores a lo largo de 29 siglos, Chen nos presenta apenas 13 escritoras.

El argumento que algunas personas aún utilizan, es decir que las mujeres no escribían porque eran oprimidas o ignorantes. Por eso destacan con mayor brillo los poetas varones. Pero si buscamos un poco más en la historia debajo de la historia encontramos, como siempre, la contracara del canon. Vicente Anaya agrega:

“En toda la antigüedad china las mujeres vivieron sometidas a un sistema de absoluta desvaloración, no obstante ese fuerte poder que las limitaba, son muchas las mujeres ilustradas poetas, entre las que se cuentan a escritoras clásicas imprescindibles como Hsichün (c. 100 a. C.), Chao Ween-chün ( c. 100 a. C.), Pan Chieh-yú (c. 50 a. C.), Hsü Shu (c. 150), Tzu-ye (c. 300), Tao-yün (c. 400), etcétera”.

Por otra parte, en las primeras traducciones de la poesía china al español, Octavio Paz hace una selección compilada en su libro Versiones y Diversiones. En su propuesta, nuevamente salen Wang Wei, Li Po, Tu Fu, Han Yu y otros. En un apartado especial escribe la biografía de la poeta Li Ch’ing-Chao, destacando su talento lírico. Pero a la par hace un comentario digno de análisis:

“… para encontrar a sus pares hay que pensar en los clásicos, es decir, en una media decena de nombres: T’chao Ch’ien, Wang Wei, Li Po, Tu Fu, Po Chu-i, Su Tungo-p’o y dos o tres más. En cuanto a las otras poetisas: muchas son notables pero ninguna puede rivalizar con ella”.

¿Es decir, que Li Ch’ing-Chao es tan buena escritora que sólo puede compararse con sus colegas hombres? ¿Por qué diría Octavio Paz algo así? ¿Conocería de verdad a todo el resto de escritoras chinas? Es un juicio bastante pesado. Si bien, como lo dice su autor, Versiones y diversiones no pretende ser un libro académico y riguroso, la ligereza extrema puede llevarnos a imágenes sinuosas como la que está escrita ahí. Intenta ser un elogio, pero desde otros ojos resulta lo contrario.

En la dorada dinastía Tang, que siempre es referencia en la literatura china, también surgieron voces femeninas audaces e inolvidables como la de Xue Tao. Tuvo el privilegio de ser educada y culta, a diferencia de lo esperado para las mujeres. Xue fue cortesana y vivió sus últimos años como religiosa taoista, según apunta Frankel. Uno de sus poemas dice:

“Recojo hierbas y ato un nudo de amor

para enviarlo al que entiende mi melodía.

La tristeza de la primavera ha huido,

pero las aves renuevan la canción del dolor”.

 

Otra poeta del mismo periodo es la trágica Yu Xuanji, conocida como la primera poeta feminista. Su carácter intenso para la vida y el amor la llevó a una existencia turbulenta. Murió ejecutada en el siglo 9. Su trabajo ha sido traducido a múltiples idiomas, como una manera de rescatar y valorar su poesía. Xuanji escribió:

 

Me he mudado a esta tierra de los Inmortales.
Por doquier florecen plantas silvestres.
Delante del jardín, los árboles extienden
sus ramas que me sirven de tendederos.
Sentada ante el manantial,
dejo flotar la copa de vino.
Frondosos bambúes ocultan
la senda con barandilla
que lleva a las alcobas.
Vestida de seda ligera,
leo entre un montón de libros.
En los ratos libres doy paseos
en mi barca decorada,
recitando poemas a la luna.
Me abandono a la corriente:
El viento me ha de llevar
de regreso a casa.

 

Antes o después de ellas otras intelectuales hicieron historia, como Ban Zhao, una de las primeras mujeres de letras en la antigua China. Fue bibliotecaria real y maestra de reyes. También la calígrafa Cai Wenji; Du Qiuniang, escritora notable que fue incluida en antologías y obras de prestigio; o muchos años después la poeta suicida Liu Rushi, cortesana y pintora. Que no quede en la sombra el trabajo de las poetas, que escribieron durante milenios, a pesar del peligro y el señalamiento.

 

 

Acerca del autor

Eugenia Flores Soria

Escritora egresada de la UA de C

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