Internacional

Los libaneses salen a protestar contra la corrupción

Escrito por Armando Lopez

Beirut, Libano. – (Agencias) Los vientos que arrecian las protestas por el mundo también han llegado al Líbano. Alzando únicamente la bandera libanesa, miles de manifestantes salieron a las calles de Beirut y otras ciudades del país como lo han hecho desde el jueves, en un hecho inédito en un país donde los emblemas de las formaciones políticas son mayoritariamente en las concentraciones.

Las protestas se han enfocado en la lucha contra la corrupción y la renuncia de la clase dirigente, que 29 años después de la guerra (1975-1990), no ha conseguido que la población reciba 24 horas de electricidad y que no haya racionamiento del agua.

El motivo que encendió las protestas fue el anuncio del Gobierno de nuevos impuestos que incluyen una tasa a las llamadas por plataforma de mensajería por Internet, y la gente se echó a la calle, en un país donde la deuda es de 86,000 millones de dólares, lo que significa alrededor del 150% del PIB.

Las manifestaciones durante el día de lo que se ha llamado “la Revolución del WhatsApp” han sido pacíficas, pero durante las noches los enfrentamientos entre la policía y los manifestantes aumentan la tensión que se va metiendo cada vez más en la capital y otras ciudades.

Fuentes de la Cruz Roja Libanesa afirmaron que solo en Beirut al menos 23 personas fueron trasladadas a los hospitales mientras que otras 70 fueron tratadas en el lugar, con lo que el número de víctimas por el uso de la fuerza excesiva de las cuerpos policiales, desde el jueves, asciende a dos muertos y más de un centenar de heridos

Sin embargo, las autoridades han intentado rebajar la tensión. Ayer la Policía anunció que todos los detenidos en las protestas han sido liberados, salvo dos personas con cuentas pendientes con la justicia.

El ejército libanés expresó su solidaridad con las reivindicaciones de los manifestantes, pero les instó a expresarse de modo pacífico y no atentar contra los bienes públicos y privados, así como no oponerse a las fuerzas de seguridad para no complicar la situación.

Saad Hariri

El primer ministro, Saad Hariri, se colocó ayer del lado de los manifestantes desentendiéndose de cualquier responsabilidad y exigiendo a los partidos de la complicada coalición de Gobierno que destraben las medidas y reformas en el lapso de 72 horas.

La medida ha sido entendida como una amenaza de renuncia de un Gobierno que tardó en formarse nueve meses y apenas ejerce desde enero.

Hasan Nasralá

El líder del grupo chií libanés, Hasan Nasralá, manifestó su rechazo a una posible renuncia del Gobierno libanés asegurando que el tiempo para resolver la crisis apremia. “No apoyamos la dimisión del actual gobierno. Si dimite no habrá uno nuevo antes de uno o dos años y el tiempo apremia”, dijo Nasralá.

Nasralá señaló que “la formación de un nuevo gabinete político nada cambiará y solo hará perder tiempo mientras que uno de tecnócratas, como algunos solicitan, no durará más de dos semanas y ellos serán los primeros en pedir su dimisión”.

“El problema no está al nivel de la composición del gobierno sino en el modo de trabajar», agregó, instando a «adoptar un plan en que todos hagan sacrificios y no sólo el pueblo. Defenderemos todas las medidas y reformas difíciles si son honestas”, manifestó.

En lo que pareció una referencia a Hariri, Nasralá indicó que “todos los que están en el poder deben asumir, a grados diferentes, lo que sucede en la actualidad”.

“Existen dos grandes peligros, uno el desplome económico y monetario y el otro una deflagración popular sobre todo por los nuevos impuestos a la clase pobre o de ingresos limitados”, indicó.

Pero los manifestantes están determinados a no abandonar su lucha como dijo, a Efe, Fadi, un joven de 18 años: “el hambre nos sacó del letargo en el que estábamos y ahora estamos determinados a proseguir nuestro combate hasta que reconozcan nuestros derechos y respeten nuestra dignidad”.

Acerca del autor

Armando Lopez

Deja un comentario