Editorial

Pangea 16-10-19

Escrito por Redacción

Cataluña sale a las calles por sentencia del procés

Todo indicaba que la sentencia en contra de los 12 independentistas del procés por los hechos del 1 de octubre de 2017, cuando decidieron realizar el referéndum por la independencia de Cataluña, que desembocó a las demandas en su contra de sedición y malversación de fondos, aunque el fiscal había pedido también se les imputara el delito de rebelión, lo que negó al fina el Tribunal Supremo, iba a producir una reacción fuerte prevista por los acontecimientos.

Y efectivamente, al conocerse las sentencias, que van entre 9 a 13 años de prisión por los delitos de sedición y malversación de fondos, tres de ellos absueltos del delito de malversación de fondos, los catalanes han tomado las calles y realizado manifestaciones, una de las cuales colapso el aeropuerto de El Prat, en Barcelona. Los enfrentamientos no se hicieron esperar y los mossos contuvieron a los manifestantes que pretendían acceder al interior de la instalaciones aeroportuarias.

Salto a la escena una plataforma hasta ahora poco conocida. Tsunami Democràtic, que, haciendo eco de las experiencias en Hong Kong y Puerto Rico, han invadido las redes con sus convocatorias a las manifestaciones de protesta. Comenzaron con una campaña en contra de las instituciones financieras a las que culpa por financiar la represión. Ese fue su presentación, y su obra maestra fue el colapso del aeropuerto de El Prat, al cual fue convocada a través de la plataforma Telegram.

El secreto con que trabajan recuerda la formula del llamado “Estado Mayor” del procés, que, bajo la dirección de Carles Puigdemont y Oriol Junqueras y la colaboración de dirigentes independentistas y perfiles de máxima confianza, organizaron el referéndum unilateral del 1-O, por el que se les está sentenciando.

La organización carece de portavoces o dirigentes visibles, algo que comparten con los CDR, pero que, a diferencia de estos grupos, no funcionan la una suma de muchos núcleos con capacidad de acción descentralizada, sino a partir de la definición de una matriz donde se elaboran estrategias y dosifican sus mensajes.

Le queda pues, al pr4sidente en funciones una larga noche de manifestaciones. Desgraciadamente ha referido, como lo han hecho los ejecutivos de Hong Kong y Ecuador, acusando a grupos externos violentos cuando esto ha sido la gasolina que han hecho que continúe el fuego. Ya veremos adelante con rumbo al 10N.

Ecuador, inicia la cacería de brujas.

Fueron siete días difíciles para Lenín Moreno, presidente de Ecuador, ante las violentas manifestaciones de protestas por el Decreto 883, que retiraba los subsidios a las gasolinas, y otras medidas que afectaron a los que menos tienen, impuestas por el Fondo Monetario Internacional, el FMI, para que pueda acceder a un préstamo de 4,500 millones de dólares, llamadas coloquialmente “el paquetazo”.

Esto levanto al pueblo ecuatoriano, principalmente a las comunidades indígenas originarias, quienes se vieron afectadas por el alza, de hasta 213%, del costo del diésel extra, combustible mayoritariamente usado por el transporte público. Este sector fue el primero en movilizarse, cerrando carreteras y colapsando el centro de Quito con sus protestas. Posteriormente llegaron las naciones indígenas, que en una larga marcha desde sus lugares de origen se encaminaron hacia Quito, la capital, a realizar una de las mayores manifestaciones vividas en los últimos tempos en el Ecuador. La represión no se hizo esperar, los enfrentamientos ocasionaron 1 muero y cientos heridos. Moreno traslado al Ejecutivo a Guayaquil durante 48 horas.

Este domingo, el Gobierno y los indígenas, en un dialogo público, frente a frente, cada uno presento sus propuestas para encontrar el fin del conflicto. El resultado fue dejar sin efecto el Decreto 883, que eliminó el subsidio a las gasolinas extra y diésel. A partir de la firma del acuerdo, Moreno se encamino a apretar la persecución en contra de los cercanos a Rafael Correa, a quien acusó de estar, junto con Maduro, detrás de las manifestaciones.  

Siete políticos ecuatorianos, legisladores y funcionarios cercanos a Correa, se asilaron en la embajada de México, la cual amaneció con una pinta acusando al presidente de México, Andrés Manuel López, de terrorista.

Se detuvo a Paula Pabón, prefecta de la norteña provincia de Pichincha, identificada con Correa, quien se encuentra en Bruselas, y desde ahí, acusó a Moreno de usar la persecución para justificar la represión en contra del pueblo ecuatoriano.

 

 

 

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