Internacional

¿Qué es Tsunami Democràtic?

Escrito por Armando Lopez

Barcelona, España. (Agencias) Ahora se conoce lo efectivo de una plataforma dentro de las redes sociales para promover la movilización. Hong Kong es el principal ejemplo de todos los movimientos actuales. Sin embargo, ahí está tambien Irak, Ecuador, Moscú, que han utilizado las plataformas para activar las acciones políticas de protesta.

Les dues pancartes que ha desplegat el Tsunami Democràtic a les Torres Venecianes de la plaça d’Espanya. Imatge de l’11 de setembre de 2019 (Horitzontal)

Ahora ha irrumpido en escena una nueva plataforma de movilización en España, concretamente en Cataluña, la independentista Tsunami Democràtic. Esta plataforma, que está siendo investigada por el Ministerio del Interior, lidera las protestas contra la sentencia del procés canalizado las instrucciones a sus seguidores desde una estructura que utiliza las redes sociales.

El colapso en la terminal aérea de El Prat se planeó a través de un canal de Telegram y Twitter de esta plataforma, horas antes de conocerse las sentencias de los independentistas. Convocaron a concentrarse en el centro de Barcelona en espera de instrucciones, que llegaron poco después de mediodía.

Esta plataforma ha realizado llamamientos constantes a la movilización “pacifica”, por lo que su presencia busca ser una opción de movilización diferente al protagonismo de los Comités de Defensa de la República (CDR), que, con su estructura anarquista y reacia a obedecer las estrategias institucionales, ha incomodado al independentismo oficial por temor a que sus acciones puedan debilitar el argumento de la no violencia oficialista.

Tsunami Democràtic apareció, sin previo aviso, el 2 de septiembre en Twitter, llamado a “recuperar la iniciativa” y “usar la desobediencia civil” y “la no violencia” para enfrentarse a lo que se veía venir, la sentencia a los independentistas del procés.   De inmediato, dirigentes de todas las formaciones y entidades independentistas hicieron eco al perfil, lo que le dio notoriedad.

Días después, impulsaron acciones para darse a conocer, creando un embrión que los posesionaria como un actor principal a tomar en cuenta en los próximos meses, convocaron a colocar cartones por toda Cataluña, y a ocupar varias instituciones bancarias a las que reclaman que “financian la represión”.

El secreto con que trabajan recuerda la formula del llamado “Estado Mayor” del procés, que, bajo la dirección de Carles Puigdemont y Oriol Junqueras y la colaboración de dirigentes independentistas y perfiles de máxima confianza, organizaron el referéndum unilateral del 1-O, por el que se les está sentenciando.

De acuerdo con Fernando Grande Marlaska, ministro del Interior, ha dicho que “terminaremos sabiendo quién está detrás de estos movimientos del Tsunami Democràtic”. Ya se investiga este movimiento.

Fernando Grande Marlaska

La organización carece de portavoces o dirigentes visibles, algo que comparten con los CDR, pero que, a diferencia de estos grupos, no funcionan la una suma de muchos núcleos con capacidad de acción descentralizada, sino a partir de la definición de una matriz donde se elaboran estrategias y dosifican sus mensajes.

Los líderes no son identificables, evitando asi que puedan acabar siendo acusados por las protestas en la calle y enfrenten un proceso judicial como el que han enfrentado el exlíder de la ANC, Jordi Sánchez y el presidente de Òmnium Cultural. Jordi Cuixart, que les costó nueve años de prisión y nueve de inhabilitación por el delito de sedición por la “contribución necesaria” de sus organizaciones en el procés.

Sánchez y Cuixart

Cuixart fue la primera persona que usó la expresión “tsunami democrático”, ante el Tribunal Supremo, cuya defensa por la vía de la desobediencia civil no violenta es también el eje que inspira las demandas de la plataforma.

Las reivindicaciones de Tsunami Democràtic se resumen en “derechos, libertad y autodeterminación”. Su idea es promover, de forma intermitente, acciones de “desobediencia civil”, con la perspectiva de la “no violencia”. Desde su página web, se puede consultar el manual con las “directrices de la no violencia” que, informan, debe ser aceptada por todos los participantes en las movilizaciones que cite la plataforma.

Entre las cosas que piden, esta el “no maltratar” al oponente como si fuera un “enemigo”, no usar la violencia bajo ningún pretexto, ni siquiera si alguien se siente violentado, y reconocer que “nadie tiene toda la razón”. Como ejemplos, señalan a movimientos como el de las sufragistas, huelgas obreras como la de “la Canadeca”, la “marcha de la sal” de Gandhi en la India o las campañas de resistencia civil en contra de la segregación en Estados Unidos.

Se empezaron a comunicar a través de Twitter y Telegram, que han sido sus principales medios de comunicación con la ciudadanía. Entre esas de dos redes sociales, suman 400,000 seguidores. Han lanzado una app para coordinar las próximas movilizaciones, sin embargo, no se puede descargar por las principales “app store” comunes, para acceder se requiere escanear un código QR de “confianza”. Asi, Tsunami esquiva posibles vetos de las “app store” tradicionales, y así dificultan el cierre de la aplicación por parte de las autoridades.

Hacía el interior, a la hora de planear las acciones funcionan como una máquina, cada parte sabe lo que debe hacer y se coordina con los demás,

A nivel interno, a la hora de planificar las acciones, funcionan como un motor en el que cada pieza sabe cuál es su cometido y se coordina con las demás, trabajando en compartimentos incomunicados entre sí y tratando de proteger al máximo la identidad de sus componentes, incluso entre ellos.

A esta forma secreta con que mandan sus comunicados, se agrega una puesta en escena estudiada: en sus primeras acciones los activistas usaron mascaras y las instrucciones para la movilización en contra de las sentencias se dieron de manera escalonada, para evitar que la policía frustrara sus planes. Asi, al no convocar en forma continua, se fortalece el factor sorpresa y el mensaje de que pueden aparecer en cualquier momento y en cualquier parte.

En un primer momento, dirigentes de los partidos independentistas compartieron el perfil de Tsunami y, ayer, dirigentes de JxCat y ERC, además de la CUP, se sumaron a las convocatorias a la movilización en el aeropuerto, en busca de un “efecto Hong Kong”, unas protestas que ha avalado el presidente de la Generalitat, Quim Torra, pese a los choques entre Mossos d’Esquadra y manifestantes.

La portavoz del Govern, Meritxell Budó, ha destacado hoy que “hubo miles de personas en el aeropuerto que protestaron, alteraron el funcionamiento normal de una infraestructura importantísima y estratégica de país, pero lo hicieron cívica y pacíficamente” y solo hubo, ha dicho, “conflictos minoritarios”.

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