Editorial

Reconoce cuáles grasas son benéficas a tu organismo y cuáles no por Silvia Ojanguren.

Las grasas son fuente de energía y brindan al cuerpo vitaminas A, D, E y K, nutrimentos que no deben faltar, pero hay que aprender a escogerlas, explica la doctora Ruth Pedroza, coordinadora del Grupo Académico Hablemos Claro.


Hacer listas de alimentos buenos o malos parece una moda y promueve ideas equivocadas que confunden, «poco han ayudado para la buena salud, como en el caso de las grasas» subraya.


Grasas malas o buenas. Un informe del Global Burden of Diseases Nutrition and Chronic Diseases Expert Group NutriCoDE indica que México es un país con alto consumo de grasas trans.
La doctora Pedroza señala que es importante informarse sobre los tipos de grasas o lípidos.


Habla sobre las grasas que son vehículo de las vitaminas A, D, E y K, facilitan su absorción y son precursoras de la vitamina D e intervienen en la formación de las membranas celulares y ácidos biliares.
Aclarando ideas grasosas. Las grasas sólidas a temperatura ambiente son saturadas, mientras que líquidas (aceites) son insaturadas.


Independientemente de su composición, las sólidas o líquidas pertenecen a los lípidos.
Las grasas saturadas están en mantequilla, queso, carne, embutidos, leche y sus derivados. 


La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que estas no superen el 10% de la energía de la dieta.
Las grasas no saturadas se hallan en aguacate, aceitunas y semillas: pistaches, nueces, almendras, cacahuates y sus aceites.


Tema de cuidado. Las trans, contenidas naturalmente en leche y productos lácteos, aunque en cantidades muy pequeñas (0.2g por vaso de leche). Consumir estos productos con moderación no significa un problema de salud. Los aceites más recomendados: maíz, soya, girasol, cártamo y oliva. El aguacate es una buena fuente.

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