Internacional

Respiro en la guerra comercial, Trump anuncia acuerdo parcial

Escrito por Armando Lopez

Washington, EUA. – (Agencias) Al parecer se empieza a dar pasos para ir frenando la guerra comercial entre los Estados Unidos y China, iniciada hace 15 meses por las sanciones arancelarias que aplicó Trump, y que ya han afectado a la economía global, anque se trata de una acuerdo preliminar que no se acerca al tratado comercial que quería Trump. El presidente estadounidense testificó el acercamiento frente al vicepresidente chino, Liu He.

Donald Trump

Trump definió el acuerdo como “un acuerdo sustancial en la primera fase”, que llevará tres semanas en ponerlo por escrito. Se trata de un primer paso para evitar se incremente el litigio entre las partes como sucedió tras la reunión de alto nivel. Se trata de acuerdos em materia de propiedad intelectual, servicios financieros y tipo de cambio, así como compras de productos agrícolas estadounidenses por valor de 50,000 millones de dólares.

La compra de productos agrícolas por parte de China fue el tema que más atención le puso el presidente, ya que es una cuestión de carácter electorero. Trump presumió de inmediato las compras chinas, que de una manera presuntuosa comentó, “la pregunta es si nuestros agricultores van a estar a la altura de producir tanto”, y agregó, “pido a los agricultores que compren más tierras y tractores”. Aprovecho para presumir que actualmente las compras andan por los 8,000 millones de dólares anuales y que el máximo histórico fueron 16,000 millones, “nunca hubo un acuerdo de esta magnitud”.

Por lo tanto, no entrarán en vigor la aplicación del aumento a los aranceles previsto para el próximo 15 de este mes, que ya había sido aplazado hace tres semanas. Trump indicó que “la segunda fase” de la negociación, “comenzaría de inmediato cuando el primer pacto este firmado”. Llegó inclusive a anunciar una tercera fase. En cuanto a las transferencias tecnológicas, uno de los puntos más intrincados, Trump se limitó a decir que se habían registrado progresos.  

Steven Mnuchin

Por su parte, el secretario del Tesoro estadounidense, Steven Mnuchin, comento que “hay entendimiento en cuestiones fundamentales”. Aunque, agregó: “hay mucho trabajo por hacer”. No quiso dejar pasar el momento y dijo que, por el momento no cambia la designación de país manipulador de divisas a China.

Por la mañana, a través de Twitter, un Trump inusualmente optimista publicó, que estaban pasando “cosas buenas en las conversaciones comerciales con China”. Que el “sentimiento” era más como en los viejos tiempos, “a todos nos gustaria ver pasar algo significativo”. Wall Street reaccionó de manera irregular, aunque al cierre se moderó una vez que circularon los detalles.

La confrontación con el Congreso no podía estar lejos, Trump dijo que lo bueno era que de llegar a un acuerdo con China no tendría que pasar por el largo y complejo proceso de ratificación en el Legislativo, como está pasando en el caso del tratado de libre comercio con México y Canadá. Indicó que “cuando el acuerdo esté plenamente negociado, lo firmaré yo mismo en nombre del país. Rápido y limpio”.

Horas antes de que Trump recibiera al vicepresidente Liu en el Despacho Oval, en Pekín se anunciaba el calendario para empezar a eliminar en 2020 los limites de propiedad extranjera. Al mismo tiempo, los medios oficiales chinos llevaban días manejando el interés por llegar a un acuerdo para romper el actual bloqueo. Por su parte Trump, ante la prensa, valoró el hecho como algo “importante para Estados Unidos, China y para el mundo entero”, y concluyó, “estamos muy contentos”.

Desde el verano de 2018, la presidencia de Estados Unidos decidió aplicar aranceles a un total de productos chinos por un valor superior a los 360,000 millones de dólares. Trump autorizó recientemente que se ampliaran a partir del 15 de diciembre a los 160,000 millones restantes, Trump aun debe decidir que hacer con eso.

Cual bocanada del verdugo, Trump insistió, “me encantan los aranceles”. Sin embargo, la realidad es otra. Quienes pagan al final son los consumidores. La escalada de la guerra comercial elevara los costos a las empresas que necesitan componentes chinos en sus procesos de producción y, al final, el consumidor. Por el otro lado, Pekín reaccionó tambien castigando los productos agrícolas estadounidenses valorados en 120,000 millones de dólares. La incertidumbre ha afectado a la industria de la manufactura.

El acuerdo permite relajar las hostilidades a poco de iniciar la temporada navideña. Por el lado de China, estas últimas semanas ha elevado la compra de carne de cerdo. La guerra comercial tambien amenaza con moderar la economía global y está obligando a las grandes multinacionales a reestructurar las cadenas de suministros, reubicando la producción en países alternativos a China.

China no ha mostrado interés en introducir reformas que quiere Washington en su política industrial. De hacerlas, esto llevaría a rebajar las ambiciones de Xi Jinping. Dentro de las hostilidades, Trump acusa a China de robarle su tecnología y secretos comerciales en su intento de convertirse en una potencia en el campo de las empresas tecnológicas, como en la industria de las telecomunicaciones, la robótica y la movilidad. El asunto de Huawei se revisará aparte.

Xi Jinping

En una actitud conciliadora, Trump concluyó diciendo que “llevó tiempo para llegar aquí”, y calificó a los negociadores chinos de “duros y listos”. Agregó que “todo el mundo en mi equipo los respeta”.

Por su parte, el vicepresidente Liu entregó a contraparte norteamericana una carta de Xi Jinping, donde expresa que han “conseguido progresos sustanciales en múltiples aspectos, continuaremos avanzando”.

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