Internacional

Salvini y la ultraderecha italiana protestan contra el nuevo Gobierno

Escrito por Armando Lopez

Roma, Italia. – (Agencias) A Matteo Salvini, secretario general de La Liga, no le salieron bien las cuentas y ahora solo le ha quedado encabezar la protesta, junto a Giorgia Meloni, líder de Fratelli D´Italia, contra el nuevo gobierno afuera del palacio de Montecitorio, sede de la Cámara de Diputados, mientras pronunciaba su discurso de investidura Giuseppe Conte, primer ministro, cuyo voto de confianza será esta noche. Algunos militantes de la ultraderecha levantaron el brazo derecho al entonarse el himno nacional.

Giorgia Meloni y Matteo Salvini

Salvini habló con eslóganes como es habitual: “Saludamos a los amantes de las poltronas encerrados en este momento en el palacio. Pedimos honor y dignidad”. Precisamente ese fue el slogan haciendo referencia a la ocupación de “poltronas” (perezosos). “En nombre del pueblo soberano. No al pacto de la poltrona”. La convocante de la protesta, Giorgia Meloni, había hablado de grandes expectativas de asistencia, pero no fue así.

El exministro y ultraderechista Salvini criticó a la prensa por reportar como escasa la movilización de protesta por la investidura del nuevo gobierno de Conte. “Estos siervos de la información son como aquellos que se han encerrado en el palacio y son siervos del poder”.

Forza Italia, partido de derecha de Silvio Berlusconi, no asistió a la manifestación porque ha decidido ser oposición en el Parlamento y no en la calle. A su vez, el líder e Hermanos de Italia habló de una rebelión contra el engaño, “el pueblo se rebela a la mentira que han puesto en pie. Estas personas no tienen el problema de la vergüenza”.

Desde su salida del ministerio del Interior, Salvini ha demostrado que no soporta verse como oposición. Los ataques al gobierno son permanentes a través de su extraordinaria maquinaria propagandista denominada “La Bestia”. El nuevo gobierno prestó juramento el jueves, tras la crisis provocada por el propio Salvini el 8 de agosto, quien apostó por una inmediata convocatoria a elecciones anticipadas basado en las preferencias que le daban las encuestas.

Pero fracasó. Salvini calculo mal al no imaginar que el Movimiento 5 Estrellas (M5S) y el Partido Democrático, hasta hace poco enemigos acérrimos, podían dejar sus diferencias y llegar a un acuerdo para formar una mayoría parlamentaria. Mañana de nueva cuenta se verán las caras Conte y su antiguo socio en el gobierno, Matteo Salvini, hoy un simple senador, al continuar el debate de la investidura ahora en el Senado.

En su discurso, por cierto, el más largo de la historia, duró una hora y media, Conte rompió radicalmente con la etapa anterior de extrema derecha, empezando por el lenguaje, al afirmar, entre las protestas de los diputados de La Liga, “usaremos un léxico más apropiado y respetuoso”. Prometió “una nueva etapa reformista”, que, entre otras cosas, incluirá la paridad de género en los salarios. También aseguró que “completará la autonomía regional, pero no habrá una Italia a dos velocidades”.

Sobre la migración, el tema preferido de Salvini para demostrar su odio a los migrantes, Conte aseguró que este problema se afrontará sin que sea una permanente “emergencia”, sino que se hará de forma “estructural”, una clara referencia a Salvini. Adelantó que el gobierno modificará parcialmente las dos leyes de seguridad con relación a la inmigración hechas por Salvini. Conte reafirmó su vocación europeísta, prometiendo cambiar “cambiar el pacto de estabilidad europeo”.

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Armando Lopez

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