Internacional

Vi morir a mi hija dolorosa y lentamente: guatemalteca

Escrito por Armando Lopez

Guatemala, Guatemala. – (Agencias) “Me quitaron un pedazo de mi corazón”. Eso fue lo que sintió la guatemalteca Jazmín Juárez al ver morir a su hija de 19 meses casi en sus brazos, después de salir de un centro de detención migratoria donde, aseguró, la bebé fue mal atendida.
“El mundo debe saber lo que está sucediendo con tantos niños en las cárceles dentro de la detención del ICE [Servicio de Inmigración y Aduanas de EU], la crueldad, el corazón que ellos tienen, es sumamente injusto”, aseguró Jazmín, la gran protagonista de una audiencia, ayer miércoles, ante el subcomité de Derechos Civiles y Servicios Humanos de la Cámara de Representantes titulada Niños en jaulas, primera de una serie que seguirá hasta la próxima semana para investigar y denunciar las malas prácticas del gobierno de Donald Trump con los inmigrantes que llegan a Estados Unidos, especialmente los niños.
La guatemalteca, de 21 años, contó en español su historia: cómo decidió salir de Guatemala porque temía por su vida y porque “venía a sacar a delante a mi hija”; que en EU solicitó asilo; cómo fueron recluidas por la Patrulla Fronteriza y el ICE en un centro de detención en Dilley, Texas, con condiciones antihigiénicas y antihumanas, donde la pequeña Mariee enfermó por estar en una jaula fría; cómo se le negó la atención médica que requería y en vez de ello se le dieron medicinas que empeoraron su situación, cuando la niña tenía fiebre muy alta, diarrea y vómitos.
“Cuando el ICE nos soltó llevé a Mariee inmediatamente al médico”, explicó, pero ya era muy tarde. La menor falleció. “Vi morir a mi hija lenta y dolorosamante unos meses antes de su segundo cumpleaños”, relató, al punto del sollozo.
Desde el pasado septiembre, al menos seis menores han muerto tras cruzar la frontera entre EU y México y pasar por la custodia de los agentes estadounidenses. El caso de Juárez y su hija Mariee se remonta a mayo de 2018. La guatemalteca interpuso una demanda contra el gobierno de EU por 60 millones de dólares por la muerte de su hija. “Espero que la historia de Mariee estimule al gobierno de EU a actuar para que niños no mueran por negligencia y el maltrato que dan”, dijo la inmigrante, quien mientras sigue su proceso de solicitud de asilo está luchando para que ningún “otro angelito sufra como Mariee y como hoy en día yo estoy sufriendo. No quiero que otras madres y padres pierdan a sus hijos”.
“No puede ser tan difícil”, consideró, que EU proteja a los niños. “Los encierran muy duro. No saben el terror que un niño siente o una madre siente al tener que ver a muchos niños encerrados en jaulas pasando hambre y frío. No tener el calor de un hogar, sólo tener alrededor cientos de personas pasando lo mismo que ellos. Es sumamente doloroso”, apuntó.
La guatemalteca describió la negligencia de los funcionarios en el trato de los inmigrantes, la poca atención y cuidado a los enfermos, las amenazas que reciben y las palabras despectivas e hirientes. “Me dijeron, con estas palabras: ‘Tú sabes que este es un país de americanos, que mi presidente es Donald Trump, podemos quitarte a tu hija y a ti te podemos encerrar en la cárcel’ […] Eso es maltrato”, dijo en respuesta a la pregunta de la congresista demócrata Alexandria Ocasio-Cortez sobre si cree que hay una cultura de crueldad entre los oficiales estadounidenses.

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Armando Lopez

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